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ESTILO, Manual de estilo para los nuevos medios

Una guía viva en la red sobre los nuevos usos

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etiqueta: sustantivos

1993 ARTÍCULOS

  • ‘hípster’, un término adaptado al español

    por Manual

    Hípster, escrito en redonda, con tilde sobre la i y pronunciado con la h aspirada, es la adaptación al español del término inglés hipster.

    Esta palabra puede verse en los medios referida a una cultura o subcultura urbana, en frases como «Los ‘hipsters’: la última tribu urbana del siglo XXI», «La cultura hipster ha desembarcado con fuerza en las grandes capitales del mundo y se ha convertido en una moda».

    El Diccionario panhispánico de dudas indica que la letra h «en algunos extranjerismos usados corrientemente en español (tomados, por lo general, del inglés o del alemán, pero también de otras lenguas como el árabe), así como en algunos nombres propios extranjeros y sus derivados, se pronuncia también aspirada o con sonido cercano al de /j/: hámsterhachísHawái (hawaiano), Hegel (hegeliano), etc.».

    De este modo, hípster (plural, hípsteres) sería la adaptación al español de esta voz inglesa, por lo que en los ejemplos anteriores se podría haber escrito: «Los hípsteres: la última tribu urbana del siglo», «La cultura hípster ha desembarcado con fuerza en las grandes capitales del mundo y se ha convertido en una moda».

  • ‘ochomil’, en alpinismo, se escribe en redonda y en una palabra

    por Manual

    Ochomil (plural ochomiles), en una sola palabra, sin comillas ni cursiva, es la forma adecuada de escribir este término empleado en las informaciones sobre alpinistas especializados en escalar montañas de ocho mil metros de altura.

    Sin embargo es frecuente encontrar esta palabra escrita de diversas maneras: «Carlos Pauner asciende el Everest y consigue los catorce “ochomiles”», «Egocheaga corona su decimotercer “ochomil”» o «Fernández, que ha ascendido seis ‘ocho miles’, no ha podido superar lo que en principio parecía un catarro…».

    El Diccionario de la lengua española, en el avance de su vigésima tercera edición, recoge la grafía ochomil, por lo que en los ejemplos anteriores lo apropiado habría sido escribir «Carlos Pauner asciende el Everest y consigue los catorce ochomiles», «Egocheaga corona su decimotercer ochomil» y «Fernández, que ha ascendido seis ochomiles, no ha podido superar lo que en principio parecía un catarro…».

  • El tiquitaca

    por Manual

    Afirmar que los sentimientos son mudables y que el amor puede devenir en odio o la animadversión tornarse simpatía tiene más de tópico que de hallazgo, más de lugar común que de excepcional. Sirve, sin embargo, para aceptar con naturalidad la evolución experimentada por nuestro ubicuo tiquitaca.

    Si en los ochenta lo empleaban entrenadores como José María Maguregui o Javier Clemente para referirse con carga peyorativa a un juego de continuos pases sin profundidad, como de pachanguita de entrenamiento a lo ancho del campo, el locutor deportivo Andrés Montes lo popularizó décadas después para encomiar el juego desplegado por el Barcelona y la selección española, su estilo de pases precisos y continuos que permiten mantener la posesión del balón y generar espacios hasta crear oportunidades de gol.

    Ocurre, en fin, que las palabras tienen vida y estas cosas pasan: el amor y el odio, el tiquitaca denostado y el tiquitaca que enamora. Lo peliagudo es cambiarle el nombre a la persona amada, escribir hoy tiquitaca y mañana tikitaka, apostar por tiqui-taca una jornada y por tiqui taca en otra, confundir perfumes.

    Aunque los diccionarios no recogen este término, resulta oportuno unificar su grafía, tomar el modelo de casos similares y aplicar criterios coherentes: sucede entonces que la Academia escribe tictac cuando funciona como sustantivo, mientras que solo opta por tic-tac tic, tac —con guion o coma entre medias— si lo que se desea es realzar la cualidad onomatopéyica, el sonido del reloj, el vibrar del tiempo.

    Por tanto, si un equipo lleva la manija del partido y apuesta por este estilo, se recomienda escribir tiquitaca en una sola palabra, pues se trata de un sustantivo: «El Barça femenino también practica el tiquitaca» o «El tiquitaca es innegociable». Y sin kas, porque esta letra, de acuerdo con la Ortografía académica, conserva la fragancia de lo extranjero: kiosco, kilómetro, harakiri

    Con todo, muy pobre sería el encanto de este estilo futbolístico si solo acertara a inspirar un apelativo, de modo que quien así lo quiera, como todo cansa en demasía, también podrá escribir fútbol combinativo asociativofútbol de triangulaciones, fútbol de pase, de toque

  • ‘localizar’ no es sinónimo de ‘encontrar’

    por Manual

    Localizar es un verbo que significa ‘averiguar el lugar en que se halla algo o alguien’ o ‘establecer el lugar de algo’, por lo que no es apropiado su uso como mero sinónimo de encontrar, en especial si se trata de un hallazgo fortuito.

    Sin embargo, en los medios se usa a veces esta voz de modo indebido, como se comprueba en los siguientes ejemplos: «La Guardia Civil ha localizado a un inmigrante subsahariano oculto en el doble fondo de un vehículo» y «Unos excursionistas alertaron de que habían localizado a una persona que podía haber fallecido en una ladera de difícil acceso».

    En el primero de estos ejemplos, la Guardia Civil no intentaba averiguar el lugar donde se encontraba esa persona, pues ni siquiera sabía de su presencia, y en el segundo se trata del hallazgo fortuito de un cadáver; por ello, en ambos casos localizar es inapropiado, pues el uso de este verbo implica que se busca algo o alguien cuya existencia se conoce de antemano.

    Así, en el primer caso habría sido preferible «ha descubierto a un inmigrante» y en el segundo se podría haber dicho «habían hallado a una persona», aunque en ambos casos también sería una opción válida el verbo más general encontrar.

  • ‘de transmisión libre’, alternativa a ‘over-the-top (OTT)’

    por Manual

    La forma inglesa over-the-top, que en su uso común significa ‘desmesurado, excesivo’, toma otro sentido en el lenguaje de las nuevas tecnologías de la comunicación que en español puede equivaler a de transmisión libre.

    Este término inglés, que suele citarse por su siglaOTT, se refiere a a los servicios y contenidos, principalmente de audio y vídeo,que se transmiten a través de infraestructuras de banda ancha sin que las operadoras y sus redes puedan controlar su distribución; de ahí la equivalencia propuesta: de transmisión libre.

    Servicios de vídeo como Netflix o Wuaki.tv, de mensajería instantánea como Whatsapp,  e incluso de llamadas de voz sobre IP (VoIP) como Skype y Viber entran en esta categoría.

    En los medios generalistas ya ha comenzado a aparecer este término inglés, normalmente acompañado de su sigla OTT: «Servicios como iRadio ejemplifican que los reproductores OTT (Over The Top) se están preparando para desafiar la supremacía actual de otros como Pandora y Spotify» o «Es una realidad el crecimiento de los servicios Over The Top (OTT) de envío de mensajes o realización de llamadas a través de internet».

    En estos ejemplos, esta voz inglesa podría haberse traducido por de transmisión libreañadiéndose entre paréntesis la primera vez que aparece, si se considera conveniente, el término original over-the top o su sigla OTT, de modo que podría haberse optado por escribir: «Servicios como iRadio ejemplifican que los reproductores de transmisión libre (over-the-top) se están preparando para desafiar la supremacía actual de otros como Pandora y Spotify» y «Es una realidad el crecimiento de los servicios de transmisión libre (OTT) de envío de mensajes o realización de llamadas a través de internet».

  • ‘asesinato de’ no siempre equivale a ‘crimen de’

    por Manual

    La construcción asesinato de en lugar de crimen de es la recomendable en informaciones judiciales y de orden público para aludir a la víctima.

    Muchos medios informativos utilizan la expresión crimen de como sinónimo de asesinato de homicidio de: «Sigue la investigación del presunto crimen de Concepción Gadea» o «Comenzó el juicio por el supuesto crimen de Sebastián Haro». En estos ejemplos, el empleo de crimen de puede llegar a confundir a la víctima con el delincuente.

    Por lo anterior, dado que son delitos perpetrados contra ellos, habría resultado más conveniente escribir en los ejemplos anteriores asesinato u homicidio, según se trate: «Sigue la investigación del presunto asesinato de Concepción Gadea» y «Comenzó el juicio por el supuesto homicidio de Sebastián Haro».

    Cabe señalar, por último, que la palabra crimen tiene un sentido más amplio, pues es cualquier ‘delito grave’, mientras que el término asesinato es ‘matar a alguien con alevosía, ensañamiento o por una recompensa’, y homicidio es ‘delito consistente en matar a alguien sin que concurran las circunstancias de alevosía, precio o ensañamiento’, según el Diccionario académico.

  • ‘actividad principal’ o ‘negocio principal’, mejor que ‘core business’

    por Manual

    La expresión inglesa core business puede sustituirse por actividad principalnegocio principal.

    Es habitual en las noticias de negocios hallar el uso de esta expresión: «Es una de las tres áreas del ‘core business’ del grupo junto con las autopistas y las infraestructuras de telecomunicaciones» o «El modelo de la empresa ha evolucionado: las ofertas diarias de ocio (restauración, belleza) son el core business, pero ha crecido en ofertas de viajes y escapadas».

    La expresión core business se emplea para designar la actividad que constituye el centro de las acciones de una empresa, por lo que puede reemplazarse por actividad principal, actividad esencial, negocio principal…, que tienen el mismo sentido.

    Por tanto, en los ejemplos anteriores habría sido mejor escribir «Es una de las tres áreas del negocio principal del grupo junto con las autopistas y las infraestructuras de telecomunicaciones» y «El modelo de la empresa ha evolucionado: las ofertas diarias de ocio (restauración, belleza) son la actividad principal, pero ha crecido en ofertas de viajes y escapadas».

    En todo caso, si se opta por emplear la palabra inglesa, debe escribirse en cursiva o, si no se dispone de este tipo de letra, entrecomillada, por tratarse de un extranjerismo.