¿Qué estás buscando?

ESTILO, Manual de estilo para los nuevos medios

Una guía viva en la red sobre los nuevos usos

Borrador

etiqueta: sustantivos

1745 ARTÍCULOS

  • los azulgranas, mejor que los azulgrana

    por Manual

    La palabra azulgrana puede ser sustantivo, y entonces su plural es azulgranas, adjetivo, como en jugador azulgrana, cuyo plural más documentado en la actualidad es jugadores azulgranas, aunque se admite también jugadores azulgrana.

    En los medios de comunicación se encuentran a menudo frases como «El espectáculo alcanzó su cenit cuando los azulgrana afinaron la puntería», «El encuentro de Sevilla marcó el punto de inflexión de los azulgrana» o «A pesar del ambiente revuelto en los últimos días, nada parece haber afectado a los jugadores azulgrana».

    El Diccionario panhispánico de dudas señala que los nombres de color forman el plural regularmente cuando funcionan como sustantivos: los rosaslos marfiles los grises. Aplicado al fútbol, lo apropiado será decir los blancoslos azulones, los azulgranas o los blanquivioletas.

    Si funcionan como adjetivos y el nombre designa únicamente un color, el plural también es regular (los jugadores blancoslos jugadores azulones), mientras que, si el nombre designa primariamente una flor, un fruto o un objeto, como sucede en el caso de la grana y la violeta, lo más frecuente en la actualidad es optar por la concordancia en plural, aunque también se emplea el plural invariable.

  • contraseña, mejor que password

    por Manual

    La palabra inglesa password tiene como equivalentes en español contraseña, clavecódigo de acceso, términos que resultan más apropiados que la voz extranjera.

    Sin embargo, es frecuente ver titulares en la prensa como «Su cuerpo es el nuevo password» o «123456: El password más usado durante 2013».

    Por tener el mismo significado y compartir iguales matices, las formas españolas contraseña, clavecódigo de acceso resultan preferibles al anglicismo password.

    Así, en las oraciones anteriores, lo idóneo habría sido «Su cuerpo es su nueva contraseña» o «123456: La clave más usada durante 2013».

  • un decálogo no siempre contiene diez puntos

    por Manual

    El Diccionario de la lengua española define decálogo como ‘conjunto de normas o consejos que, aunque no sean diez, son básicos para el desarrollo de cualquier actividad’.

    Por tanto, un decálogo no siempre contiene diez puntos y, en consecuencia, son correctos los siguientes ejemplos: «Aprueban un decálogo que contiene siete principios que ayudarán a ordenar el territorio universitario…»; «Se muestra un inédito decálogo de doce puntos…».

  • Abdulfatah al Sisi, nombre del militar y político egipcio

    por Manual

    La grafía Abdulfatah al Sisi es la recomendada para el nombre del jefe de las Fuerzas Armadas y ministro de Defensa de Egipto.

    En la noticias relacionadas con este político y militar, que acaba de presentar su candidatura al cargo de presidente del país árabe, puede verse su nombre escrito de diversas formas: «El mariscal de campo Abdel Fattah al Sisi dijo que será candidato a la presidencia», «Abdel Fatah al Sisi es posible que gane sin problemas» o «El ministro de Defensa y auténtico hombre fuerte del país, Abdul Fatah el-Sisi, se dirigió a la nación».

    La adaptación más apropiada al español del nombre completo según el árabe estándar es Abdulfatah al Sisi, aunque una adaptación más próxima al principal dialecto egipcio sería Abdelfatah el Sisi, que también puede considerarse válida; además, por sencillez gráfica, se recomienda separar el artículo árabe al con un espacio en lugar de con un guion.

    También se lo conoce como Mushir Sisi, forma que, aunque válida, es de escaso uso y que por tanto se desaconseja emplear en los medios de comunicación.

  • Día Mundial contra el Cáncer, claves de redacción

    por Manual

    Con motivo del Día Mundial contra el Cáncer que tendrá lugar el próximo 4 de febrero, se ofrecen algunas claves para la redacción de las informaciones relacionadas con este asunto.

    Los sustantivos y adjetivos de la denominación Día Mundial contra el Cáncer se escriben con mayúscula inicial, como recoge la Ortografía académica; su lema «Desenmascarar los mitos» se escribe entre comillas y solo con mayúscula en su palabra inicial.

    El término cancerígeno (‘que produce o puede producir cáncer’) no debe confundirse con canceroso (‘que tiene las características o la naturaleza del cáncer’), por lo que resulta inapropiado decir célulatumor cancerígeno en lugar de célulatumor canceroso.

    • La expresión cáncer maligno es redundante, ya que un cáncer es un tumor maligno o una neoplasia maligna; de modo que un tumor maligno es un cáncer, no un cáncer maligno.

    La palabra cirugía se aplica a la disciplina médica que se ocupa de la curación mediante operaciones, por lo que se recomienda no emplearla como sinónima de operaciónintervención quirúrgica, como en «Tras una cirugía de cáncer de próstata, el paciente se recuperó muy rápidamente».

    El verbo recaer con el significado de ‘volver a caer, especialmente en una enfermedad o en un vicio’, se construye con la preposición en, y no con de como en «El test sirve para determinar qué pacientes de cáncer de colon tienen riesgos de recaer de la enfermedad».

    Utilizar el adjetivo severo con el significado de grave, serio, importanteextremo es un préstamo inapropiado de la palabra inglesa severe, como en «Afectado por un proceso de cáncer severo».

  • Luis Aragonés, campeón de entrenamientos

    por Manual

    Luis Aragonés manteado por los jugadores tras conquistar la Eurocopa 2008, Luis Aragonés campeón de la Copa del Rey y de la Liga como jugador del Atlético de Madrid, Luis Aragonés marcando el estéril gol de la final de la Copa de Europa contra el Bayern de Múnich, Luis Aragonés campeón de la Intercontinental como entrenador del Atlético de Madrid…

    La lista de fotografías y titulares dedicados al Sabio de Hortaleza colma las portadas de los diarios nacionales y salta a la prensa extranjera para honrar la figura de un ídolo colchonero, para despedirse del entrenador —como tantas veces se ha repetido— que cambió la historia del fútbol español.

    Cuando un referente se muere (cuando muere cualquier persona, en realidad), parece inevitable aferrarse a sus hitos biográficos, a sus logros más destacados y a sus decisiones o frases más controvertidas: él fue quien apartó a Raúl de la Roja y de su boca salió el «Usted es mejor que ese negro» que tanto revuelo causó, pese a que negro es Henry, sin ofensa alguna, conforme a la tercera y naturalísima acepción del Diccionario académico.

    Se muere un grande de la historia del balompié español. Así lo demuestran sus gestas. Pero Stefan Zweig, en sus Momentos estelares de la humanidad, señala que esos instantes memorables de la historia, así como los destellos de genialidad de un artista, están siempre rodeados de innumerables décadas, aventuras, novelas, sinfonías, cuadros completamente anónimos y anodinos.

    Lo sobresaliente, para destacar, necesita de un fondo que pase inadvertido, sin el cual no es posible establecer contrastes.

    Pese a esa tendencia natural a querer cifrar una vida entera en un puñado escaso de fechas señaladas; pese al impulso de resumir con etiquetas manejables los setenta y cinco años de Luis Aragonés; pese a todas sus glorias, en definitiva, si se quiere ser fiel a la suma de sus alientos vitales, probablemente también habrá que destacar sus rutinas triviales, los hábitos que lo definieron como hombre, sus manías cotidianas, a saber, ¿tendría acaso una tienda favorita en la que compraba sus chándales?

    Por eso, porque no solo de momentos hazañosos se vive, la presente crónica pretende ser un homenaje a los días invisibles de este trotabanquillos de los equipos españoles. En concreto, más allá de todos sus éxitos y batacazos, Luis Aragonés dedicó un sinfín de horas sin memoria a los entrenamientos, ya fuera como jugador o como míster, sustantivo que ha de escribirse con tilde y en minúscula: «Gracias, míster, nunca podré agradecerte todo lo que hiciste por mí», ha escrito Fernando Torres.

    Desde aquí, entonces, desde este rincón de reflexión lingüística sobre el lenguaje deportivo, a modo de tributo a ese día a día escurridizo de entrenar y más entrenar, valga simplemente el recordatorio de que el Diccionario académico admite el sustantivo entrenoaunque prefiere el habitual entrenamiento.

    Por ilustrar este patrón con otros dos ejemplos, lo mismo ocurre con los verbos adelantar y atrasar, a partir de los cuales es posible crear los sustantivos adelantoatraso junto con adelantamientoatrasamiento.

    Por otra parte, tradicionalmente se ha distinguido entre las formas entrenarentrenarse, de modo que solo quien está al mando de un equipo entrena, mientras que los jugadores de dicha plantilla se entrenan, con se. El Diccionario panhispánico de dudas, no obstante, señala que también resulta ya admisible que los futbolistas entrenen, sin el pronombre se antepuesto.

    Así pues, los redactores aciertan al escribir «Luis Aragonés entrenó ocho equipos en Primera División» y «El Atlético se entrenó con la bandera a media asta», mejor que «El Atlético entrenó con la bandera a media asta», opción esta no censurable, pero menos afortunada.

    El camino es la meta, dicen los sabios orientales, y entrenar fue el éxito ordinario del Sabio de Hortaleza, con mayúsculas y sin necesidad de comillas. Por consiguiente, tanto acertará quien asegure que Luis Aragonés ha sido entrenador de campeones como quien afirme, en fin, que se trata de todo un campeón de los entrenamientos. Descanse en paz.

  • Al Nahda, nombre del partido tunecino

    por Manual

    La adaptación Harakat al Nahda y su traducción Movimiento del Renacimiento, así como la forma abreviada Al Nahda, son válidas para referirse a un partido político islamista de Túnez.

    El nombre de este partido aparece escrito de muy diversas formas en los medios: «El nuevo primer ministro necesita la colaboración de los islamistas de Ennahda», «Centenares de personas trataron de asaltar la sede del partido islamista Annahda» y «Su familia acusó al Partido del Renacimiento o Ennahdha».

    La adaptación más apropiada al español del nombre completo según el árabe estándar es Harakat al Nahda, aunque puede usarse igualmente su traducción Movimiento del Renacimiento; además, por sencillez gráfica, se recomienda separar el artículo árabe al con un espacio en lugar de con un guion.

    Puede hablarse asimismo del partido Al Nahda, con el artículo con mayúscula por ir al comienzo de su identificación, y a veces se usa el nombre partido del Renacimiento, y dado que la palabra partido no forma parte del nombre formal lo aconsejable es escribirla en minúscula.

    En consecuencia, los ejemplos anteriores podrían haberse escrito de forma alternativa del siguiente modo: «El nuevo primer ministro necesita la colaboración de los islamistas del Harakat al Nahda», «Centenares de personas trataron de asaltar la sede del partido islamista Al Nahda» y «Su familia acusó al partido del Renacimiento o Al Nahda».

  • Euromaidán, con tilde y en redonda

    por Manual

    La palabra Euromaidán, que hace referencia tanto a la plaza donde se están congregando los ucranianos partidarios de la integración en la Unión Europea como al propio movimiento opositor al Gobierno, se escribe con tilde y sin resaltes tipográficos.

    Sin embargo, en los medios de comunicación es habitual encontrar frases como «La plaza de la Independencia de Kiev, denominada también Euromaidan por albergar la protesta proeuropea de noviembre», «La pregunta sobre quién está detrás del movimiento de Euromaidan es compleja», «Olena Welch, activista en Kiev, explica las protestas en la plaza ‘EuroMaidan’».

    La Ortografía de la lengua española recomienda que las transcripciones de las palabras pertenecientes a idiomas que no emplean el alfabeto latino reflejen con la mayor fidelidad posible la pronunciación original, por lo que en este caso concreto lo apropiado en los ejemplos anteriores habría sido escribir Euromaidán, con tilde y sin necesidad de resaltes una vez hispanizada.

    Respecto al uso de la mayúscula o la minúscula, se aconseja emplear la mayúscula: cuando designa el nombre que se está dando a esta plaza, porque es nombre propio, aunque no sea el oficial, y también si se refiere al movimiento proeuropeo de protesta contra el Gobierno de Yanukóvich, por considerarse un acontecimiento histórico relevante que no alude «de forma directa o transparente a los hechos designados», de acuerdo con la Ortografía.

    En cambio, si en vez de transcribir se opta por traducir el nombre original, la palabra plaza se escribe en minúscula, conforme a las normas de la Ortografía sobre la escritura de calles y espacios urbanos: «Los enfrentamientos estallaron al término de un mitin opositor que congregó en la plaza de la Independencia de Kiev a más de 100 000 personas».