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ESTILO, Manual de estilo para los nuevos medios

Una guía viva en la red sobre los nuevos usos

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etiqueta: palabras

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  • tiquitaca, grafía recomendada

    por Manual

    Tiquitaca, en una sola palabra y sin kas, es la grafía recomendada para referirse al ‘estilo de juego caracterizado por sus pases precisos y continuos que permiten mantener la posesión del balón y generar espacios hasta crear oportunidades de gol’.

    En los medios de comunicación es habitual encontrar frases como «Andrés Montes, cuatro años sin el inventor del “tiki-taka”», «La duda que deja el Tata es si podrá repetir el tiqui taca presionante de la era Guardiola» o «En Valladolid no nos gusta el Tiki Taka».

    Aunque este término no aparece recogido en ninguno de los diccionarios de referencia habituales con este significado futbolístico, el Diccionario de americanismos sí incluye la locución al tiquitaca para referirse a aquello que se hace ‘en el acto’.

    Además, resulta aconsejable la escritura tiquitaca en una sola palabra por analogía con tictac, que de acuerdo con el Diccionario panhispánico de dudas se escribe sin guion intermedio cuando funciona como sustantivo (el tictac del reloj).

    Respecto al uso de la k, la Ortografía de la lengua española indica que se emplea hoy «en la escritura de numerosos préstamos de muy diverso origen que contienen esta letra en su grafía originaria». En el caso de tiquitaca, sin embargo, teniendo en cuenta que este término lo acuñó Andrés Montes directamente en español, lo aconsejable es recurrir al dígrafo qu y la letra c, de acuerdo con la norma habitual en nuestro idioma para representar el fonema /k/.

    Así pues, en los ejemplos anteriores habría sido preferible escribir «Andrés Montes, cuatro años sin el inventor del “tiquitaca”», «La duda que deja el Tata es si podrá repetir el tiquitaca presionante de la era Guardiola» y «En Valladolid no nos gusta el tiquitaca».  

  • conveniar es ‘acordar algo mediante convenio’

    por Manual

    El verbo conveniar, derivado de convenio, está bien formado en español, por analogía con otros verbos surgidos a partir de sustantivos terminados en -nio, como ingeniar, de ingenio, o testimoniar, de testimonio.

    A pesar de que la mayoría de los diccionarios aún no recogen el verbo conveniar, sí lo hace el Diccionario de americanismos de la Asociación de Academias de la Lengua Española (Asale), que lo define como ‘acordar mediante convenio algo’.

    Y así, con este significado, se puede encontrar este verbo en diversos medios de comunicación: «Esto demuestra la incapacidad de las autonomías para conveniar la continuidad de estos servicios con las corporaciones locales», «Las visitas al museo se conveniaron con el Gobierno regional para este fin» o «Es la tónica normal de cualquier organización que tenga conveniado cualquier programa público con la Junta de Andalucía».

    En todos estos ejemplos el verbo conveniar, que se conjuga como ingeniar, sustituye satisfactoriamente a la perífrasis acordar mediante convenio, conforme a la definición de la Asale, por lo que su uso no puede considerarse censurable.

  • vivir juntos o convivir, no convivir juntos

    por Manual

    La expresión convivir juntos es redundante porque el significado del verbo convivir (‘vivir en compañía de otro u otros’) ya incluye el sentido que añade el término juntos.

    Sin embargo, no son pocos los ejemplos que se encuentran en los medios de comunicación en los que se utiliza esta construcción redundante: «Antes habían convivido juntos pero diferenciados los antiguos reinos de Castilla y Aragón», «No pueden convivir juntos turismo y petróleo» o «No se les reconoció inicialmente al no estar casados o figurar como pareja de hecho, aunque convivieron juntos durante 18 años».

    En el verbo convivir el prefijo latino con- mantiene claramente en la actualidad la información adverbial correspondiente a ‘conjuntamente’ o ‘en común’, como señala la Nueva gramática de la lengua española, por lo que no solo no es necesario, sino que resulta redundante añadir el término juntos.

    Así, en los ejemplos anteriores lo adecuado habría sido escribir «Antes habían convivido, aunque diferenciados, los antiguos reinos de Castilla y Aragón», «No pueden convivir turismo y petróleo» o «No se les reconoció inicialmente al no estar casados o figurar como pareja de hecho, aunque vivieron juntos durante 18 años».

  • Con permiso: permisibilidad no equivale a permisividad

    por Manual

    El fútbol es juego antes que competición. Este carácter lúdico, lejos de suponer ausencia de reglas, exige el sometimiento a ciertas normas convenidas. Sin reglamento consensuado, ¿qué impediría sacar cinco balones al campo?, ¿por qué no plantar un trampolín en el área para impulsarse al cabecear?

    Sin ley, no hay juego. Pese a la aparente anarquía con que los niños se esparcen y recrean en patios y jardines, son precisamente las reglas las que hacen factibles sus partidos: si el balón pasa por encima del montón de chaquetas que simula cada poste, se considera fuera, no gol; no vale «chutar a cañonazo»; ¡ulti!, ¡pénul!, al más lento en correr hasta la propia meta le toca ponerse de portero…

    Lo primero para la práctica del fútbol, por tanto, es reglamentar aquelloque se permite’, es decir, lo que es permisible o, parafraseando aún más y por derivación, la permisibilidad de determinados gestos o comportamientos: ¿puede un jugador quitarle al portero la pelota con la mano y luego meter gol? Ya hace mucho tiempo que Futre lo intentó con Buyo y el árbitro no tuvo sentido del humor.

    La permisibilidad de una acción se presta a debates como los siguientes: ¿hasta qué punto ha de sancionarse que los futbolistas se quiten la camiseta al celebrar un gol o que la levanten para enseñar una segunda prenda interior con un mensaje de apoyo a un compañero lesionado?, ¿a partir de qué nivel de profesionalidad se hace imprescindible soltar ráfagas de mocos y escupitajos aprovechando los primeros planos de los televisores en tres dimensiones?, ¿tiene sentido estipular algo a favor o en contra de estas acciones?

    Cuando se habla de permisibilidad, se trata de discernir, en definitiva, qué lances del juego deben reglamentarse como válidos o amonestables.

    Y, sin embargo, en los medios de comunicación pueden encontrarse frases en las que se emplea esta palabra de manera imprecisa: «Hasta ahora la permisibilidad en la aplicación de la norma facilitaba que los menores de 7 años pasaran por debajo de las aspas y se sentaran luego donde podían» o «El entrenador del Granada fue crítico con Estrada Fernández: “Ha mostrado bastante más permisibilidad con el Real Madrid que con el Granada”».

    Y es que una cosa es la permisibilidad de una acción y otra la permisividad del árbitro, esto es, su ‘disposición a tolerar’ algo aun no estando permitido en el reglamento (y sin por ello llegar a preceptuarlo).

    Digamos, por ejemplo, que el colegiado acostumbra a ser permisivo al dejar que los jugadores se agarren en el área hasta por el cuello mientras se saca de esquina; pero sucede que en ocasiones —y la rabia e indignación subsiguientes obedecen a esta falta de uniformidad en el criterio— un estrangulamiento concreto se le antoja inadmisible al señor de negro, tira de reglamento rigurosamente, pita penalti y se arma un pitote la mar de animado, con sus indicaciones al árbitro sobre parajes concretos adonde irse a tomar viento y recuerdos cariñosos a su mamá.

    Lo permisible, en fin, tiene un sentido pasivo. A partir de ahí, la palabra permisibilidad(‘condición de aquello que se puede permitir’) está formada por analogía con otros sustantivos derivados de adjetivos que terminan en -blevisible>visibilidad ocomprensible>comprensibilidad.

    Por su parte, el adjetivo permisivo encierra un matiz activo y se crea siguiendo el patrón de otros verbos terminados en -nder, -dir -mitirdefender>defensivo, agredir>agresivoremitir>remisivo. A su vez, igual que de agresivo se derivaagresividadpermisivo genera luego permisividad, que es la ‘condición de quien consiente o permite algo’.

    De acuerdo con lo cual, en los ejemplos anteriores lo apropiado habría sido escribir «Hasta ahora la permisividad en la aplicación de la norma facilitaba que los menores de 7 años pasaran por debajo de las aspas y se sentaran luego donde podían» y «El entrenador del Granada fue crítico con Estrada Fernández: “Ha mostrado bastante más permisividad con el Real Madrid que con el Granada”».

     

  • neoyorquino, mejor que neoyorkino

    por Manual

    Neoyorquino, con q, mejor que neoyorkino, con k, es el gentilicio recomendado en la Ortografía de la lengua española para referirse a los naturales de Nueva York.

    Con motivo del fallecimiento de Lou Reed, en los medios de comunicación pueden encontrarse frases como «Son muchas las facetas que desarrolló el músico neoyorkino a lo largo de toda su vida» o «El músico neoyorkino comenzó su carrera con The Velvet Underground en los años 60».

    Aunque la Academia considera válida esta grafía, recomienda optar por la variante neoyorquino.

    Así pues, en los ejemplos anteriores habría sido preferible escribir «Son muchas las facetas que desarrolló el músico neoyorquino a lo largo de toda su vida» y «El músico neoyorquino comenzó su carrera con The Velvet Underground en los años 60».

  • adelantamiento y superación, alternativas a sorpasso

    por Manual

    Los sustantivos adelantamientosuperación son alternativas  en español al italianismo sorpasso.

    En los medios de comunicación, sin embargo, es habitual leer oraciones como «Si IU fuera capaz de darle el sorpasso al PSOE, el escenario electoral para las elecciones generales sería muy diferente» o «Los datos demuestran que ya se ha producido el “sorpasso” del aeropuerto de Barcelona al de Madrid por número de viajeros»

    El término sorpasso, de acuerdo con el diccionario Clavehace referencia, dentro del ámbito de la política, al fenómeno por el que, en unas  elecciones, un grupo político supera ‘sobradamente a otro’. Aun así, actualmente se está utilizando también para hacer referencia al adelantamiento o superación económicos.

    En los ejemplos anteriores, lo adecuado habría sido escribir «Si IU fuera capaz de superar al PSOE, el escenario electoral para las elecciones generales sería muy diferente» o «Los datos demuestran que ya se ha producido el adelantamiento del aeropuerto de Barcelona al de Madrid por número de viajeros».

    En cualquier caso, si se opta por el extranjerismo sorpasso, lo apropiado es escribirlo como un extranjerismo crudo, es decir, en cursiva.

  • una ‘start up’ es una ‘empresa emergente’

    por Manual

    En el mundo de los negocios, y muy especialmente en el ámbito de la innovación y las nuevas tecnologías, se denomina empresa start-up a aquella sociedad que, pese a su juventud y falta de recursos, consigue obtener resultados en el mercado y pasar a un siguiente nivel estructural al ser impulsada por otros inversores o absorbida por empresas ya consolidadas.

    En las informaciones económicas encontramos a menudo este término en frases como: «El principal problema al que se enfrenta cualquier start-up es la falta de financiación» o «Amazon entra en España con la compra del 100 % de una start-up nacional», en las que habría sido más apropiado referirse a este tipo de empresas como emergentes y evitar la voz inglesa start-up.

    Así, en los ejemplos anteriores habría sido más adecuado escribir: «El principal problema al que se enfrenta cualquier empresa emergente es la falta de financiación» y «Amazon entra en España con la compra del 100 % de una empresa emergente nacional».