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ESTILO, Manual de estilo para los nuevos medios

Una guía viva en la red sobre los nuevos usos

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etiqueta: palabras

2810 ARTÍCULOS

  • aun así y aún así no son lo mismo

    por Manual

    El conector aun así, equivalente a pese a esoa pesar de eso, con todo o sin embargo, se escribe sin tilde en aun, tal como indica la Ortografía de la lengua española, mientras que la secuencia aún así, con tilde en aún, significa todavía así.

    Sin embargo, en los medios de comunicación es muy frecuente encontrar frases como «Aún así, Trias ha destacado que, si se es un motor de la economía, la actividad debe permitir volver a la situación normal», «Aún así, el 0-0 continuó en el luminoso hasta el descanso» o «Aún así, la creación de empleo será solo de un 0,4 %».

    En general, la palabra aún lleva tilde cuando se puede sustituir por todavía, mientras que se escribe aun, sin tilde, cuando equivale a inclusohastatambién(ni) siquiera, tal como indica el Diccionario panhispánico de dudas.

    Y, en concreto, la Ortografía especifica que el conector aun así puede parafrasearse por aunque fue asía pesar de eso.

    Así pues, en los ejemplos anteriores lo apropiado habría sido escribir «Aun así, Trias ha destacado que, si se es un motor de la economía, la actividad debe permitir volver a la situación normal», «Aun así, el 0-0 continuó en el luminoso hasta el descanso» o «Aun así, la creación de empleo será solo de un 0,4 %».

    Cuestión distinta es la secuencia del adverbio temporal aún y el adverbio de modo así en frases como «La competición se avecina y las instalaciones siguen aún así», donde aún se escribe con tilde porque equivale a todavía, y también podría haberse escrito «La competición se avecina y las instalaciones aún/todavía siguen así».

  • las personas sufren abusos, no son abusadas

    por Manual

    No es adecuado emplear el participio abusado («personas abusadas») para aludir a las víctimas de abusos sexuales.

    En los medios de comunicación resulta frecuente encontrar frases como estas: «Entre los indicios están las declaraciones de los niños abusados», «Además, las niñas en muchos casos corren el peligro de ser abusadas sexualmente» o «Se ha intervenido más material que confirma la existencia de más niños abusados en el colegio Valdeluz».

    Sin embargo, se abusa de alguien, no a alguien. Por ello, y según recuerda el Diccionario panhispánico de dudas, no es apropiado decir que «una persona ha sido abusada». En ese diccionario se proponen alternativas como sufrir abusosser víctima de abusos.

    En los ejemplos anteriores, por tanto, habría sido más adecuado escribir «Entre los indicios están las declaraciones de los niños que fueron víctimas de abusos», «Además, las niñas en muchos casos corren el peligro de sufrir abusos sexuales» y «Se ha intervenido más material que confirma la existencia de más niños que han sufrido abusos en el colegio Valdeluz».

  • ¿Entrar o salir al terreno de juego?

    por Manual

    El telespectador que se incorpora despistado a la transmisión de un partido y oye que fulano va a salir al terreno de juego preguntará automáticamente: «¿Sale o entra?». «Sale, sale, quiero decir, entra». Y ya con esto queda todo meridiano.

    En realidad, el aficionado suele interpretar correctamente este galimatías, aunque procura por si acaso encontrar confirmación en el televisor. Allí, en el margen inferior de la pantalla, aparecerán rótulos con flechitas apuntando a izquierda y derecha, unas rojas y otras verdes, así como los nombres de los futbolistas y alguna referencia a los dorsales; a saber, cualquier ingenio para disipar la bruma lingüística de intercambiar salir y entrar como si fuesen sinónimos.

    No es el caso. Y sus sustantivos correspondientes así lo indican: no es lo mismo responder a un comentario ocurrente con «¡Menudas salidas tienes!», donde se ensalza la chispa y viveza del interlocutor, que oír a una mujer decirte «¡Menudas entradas tienes!», en cuyo caso el interpelado tenderá a convencerse de que la calvicie es sexi.

    En el fondo, ambas opciones son correctas y todo es cuestión de perspectiva y uso de preposiciones: el suplente sale del banquillo, con la preposición de, que expresa el punto de partida, pero sale al campo, con la preposición a, para expresar el destino; por su parte, el titular sale del campo, con la preposición de, como se sale de la propia ciudad —derbis al margen— para disputar los partidos fuera de casa.

    Respecto a entrarel suplente entra en el terreno de juego, con la preposición en, o, tal como indica el Diccionario panhispánico de dudasentra al campo, habitual en América (también se repite mucho y está aceptado ese latiguillo extraño de salta al terreno de juego, por más que no se aprecien brincos, como indicaba hace años Fernando Lázaro Carreter). Por fin, aunque no falta en absoluto a la corrección, es menos frecuente decir que el titular entra en el banquillo en el vestuario, para lo cual suele afirmarse que toma asiento en uno o se dirige al otro.

    Todas estas combinaciones son adecuadas y puede darse el caso, por lo tanto, de que un suplente primero salga al campo a sustituir a un compañero (salga por él) y después salga del campo debido a una lesión, como le ocurrió hace escasas jornadas a Coentrão —con virgulilla sobre la a— en el partido entre el Real Madrid y el Villarreal.

    Como se ve, las preposiciones no se utilizan al tuntún. Al contrario, hay que salir al paso de semejantes afirmaciones sin fundamento. Lo normal es que cada una exprese matices distintos y hasta significados totalmente diferentes, de modo que lo aconsejable es emplearlas con criterio, no así como así, por desembarazarse de ellas, esto es, por salir del paso.

  • los azulgranas, mejor que los azulgrana

    por Manual

    La palabra azulgrana puede ser sustantivo, y entonces su plural es azulgranas, adjetivo, como en jugador azulgrana, cuyo plural más documentado en la actualidad es jugadores azulgranas, aunque se admite también jugadores azulgrana.

    En los medios de comunicación se encuentran a menudo frases como «El espectáculo alcanzó su cenit cuando los azulgrana afinaron la puntería», «El encuentro de Sevilla marcó el punto de inflexión de los azulgrana» o «A pesar del ambiente revuelto en los últimos días, nada parece haber afectado a los jugadores azulgrana».

    El Diccionario panhispánico de dudas señala que los nombres de color forman el plural regularmente cuando funcionan como sustantivos: los rosaslos marfiles los grises. Aplicado al fútbol, lo apropiado será decir los blancoslos azulones, los azulgranas o los blanquivioletas.

    Si funcionan como adjetivos y el nombre designa únicamente un color, el plural también es regular (los jugadores blancoslos jugadores azulones), mientras que, si el nombre designa primariamente una flor, un fruto o un objeto, como sucede en el caso de la grana y la violeta, lo más frecuente en la actualidad es optar por la concordancia en plural, aunque también se emplea el plural invariable.

  • Después de y tras no son lo mismo que a causa de o en

    por becarios

    La locución después de y la preposición tras no indican por sí mismas causa ni expresan nunca simultaneidad. Para expresar estos sentidos en español, lo adecuado es utilizar a causa de o en.

    Con excesiva frecuencia se encuentra en los medios un uso equívoco o claramente erróneo de después de y de tras: «tres heridos después de un tiroteo» o «el jugador se lesionó tras un choque con el delantero contrario». Nada habría que objetar a estas frases si se hubiese producido el tiroteo y al cabo de un rato tres personas hubieran resultado heridas por otra causa; o si el jugador, después de su encontronazo con el delantero, hubiera seguido jugando y algo más tarde se hubiese, por ejemplo, dislocado una rodilla. Pero lo que quería decirse en las noticias es que los heridos lo habían sido a causa del tiroteo o durante él, y que la lesión del jugador la había producido el choque, o que se había producido en el momento de chocar.

    Para expresar que algo es causa de otra cosa o que se produce simultáneamente a ella, no puede emplearse después detras, que no indican causa y expresan siempre posterioridad. Si se pretende expresar estos sentidos lo preferible será utilizar a causa de, que significa ‘ por el motivo que se indica’, según el Diccionario académico; o en, que te remite a por, con el sentido de algo que ‘denota causa’. Así que por se puede presentar como otra alternativa posible.

    Por lo tanto, en los ejemplos anteriores habría sido más adecuado decir «tres heridos a causa de un tiroteo» o «en un tiroteo», y «el jugador se lesionó en un choque con el delantero contrario» o «a causa de un choque».

     

  • contraseña, mejor que password

    por Manual

    La palabra inglesa password tiene como equivalentes en español contraseña, clavecódigo de acceso, términos que resultan más apropiados que la voz extranjera.

    Sin embargo, es frecuente ver titulares en la prensa como «Su cuerpo es el nuevo password» o «123456: El password más usado durante 2013».

    Por tener el mismo significado y compartir iguales matices, las formas españolas contraseña, clavecódigo de acceso resultan preferibles al anglicismo password.

    Así, en las oraciones anteriores, lo idóneo habría sido «Su cuerpo es su nueva contraseña» o «123456: La clave más usada durante 2013».

  • un decálogo no siempre contiene diez puntos

    por Manual

    El Diccionario de la lengua española define decálogo como ‘conjunto de normas o consejos que, aunque no sean diez, son básicos para el desarrollo de cualquier actividad’.

    Por tanto, un decálogo no siempre contiene diez puntos y, en consecuencia, son correctos los siguientes ejemplos: «Aprueban un decálogo que contiene siete principios que ayudarán a ordenar el territorio universitario…»; «Se muestra un inédito decálogo de doce puntos…».

  • Abdulfatah al Sisi, nombre del militar y político egipcio

    por Manual

    La grafía Abdulfatah al Sisi es la recomendada para el nombre del jefe de las Fuerzas Armadas y ministro de Defensa de Egipto.

    En la noticias relacionadas con este político y militar, que acaba de presentar su candidatura al cargo de presidente del país árabe, puede verse su nombre escrito de diversas formas: «El mariscal de campo Abdel Fattah al Sisi dijo que será candidato a la presidencia», «Abdel Fatah al Sisi es posible que gane sin problemas» o «El ministro de Defensa y auténtico hombre fuerte del país, Abdul Fatah el-Sisi, se dirigió a la nación».

    La adaptación más apropiada al español del nombre completo según el árabe estándar es Abdulfatah al Sisi, aunque una adaptación más próxima al principal dialecto egipcio sería Abdelfatah el Sisi, que también puede considerarse válida; además, por sencillez gráfica, se recomienda separar el artículo árabe al con un espacio en lugar de con un guion.

    También se lo conoce como Mushir Sisi, forma que, aunque válida, es de escaso uso y que por tanto se desaconseja emplear en los medios de comunicación.