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ESTILO, Manual de estilo para los nuevos medios

Una guía viva en la red sobre los nuevos usos

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etiqueta: colocaciones y locuciones

597 ARTÍCULOS

  • debate sobre el estado de la nación se escribe en minúscula

    por Manual

    La denominación debate sobre el estado de la nación se escribe con minúsculas iniciales, pues se trata de la forma común de referirse a uno de los muchos debates que se celebran en el Parlamento español.

    Sin embargo, suele verse escrita en algunos medios con iniciales mayúsculas: «Convocado formalmente el Debate sobre el estado de la Nación los días 25, 26 y 27» o «Rajoy centrará su discurso del Debate del Estado de la Nación en las reformas para el crecimiento y el empleo».

    Debate no es un nombre propio y, por lo tanto, debe escribirse con inicial minúscula; tampoco se escribe con inicial mayúscula estado, ya que en este contexto se usa con el significado de ‘situación en que se encuentra algo’ (no con el de ‘órganos de gobierno de un país’), ni nación, que funciona como sinónimo de país, no de Estado.

    Por todo ello, en los anteriores ejemplos habría sido preferible escribir: «Convocado formalmente el debate sobre el estado de la nación los días 25, 26 y 27» o «Rajoy centrará su discurso del debate del estado de la nación en las reformas para el crecimiento y el empleo».

  • captar capital, mejor que levantar capital

    por Manual

    La expresión captar capital es preferible, en el ámbito de los medios de comunicación, levantar capital, que se usa con frecuencia en informaciones sobre el mundo financiero.

    En los medios de comunicación es frecuente leer frases como «Es probable que esas dos entidades tengan que levantar capital adicional por parte de los inversores» o «Muchas empresas emergentes fracasan porque no planean cuánto tiempo les tomará levantar capital».

    Esa expresión, asentada en el ámbito financiero, parte de la inglesa to raise money, en la que el verbo se traduce con su significado más común (levantar), cuando significa también recaudarcaptar.

    En ese contexto, y para evitar además confusiones con otros sentidos de la palabra levantar (que coloquialmente significa ‘apoderarse de algo’ o ‘robar’, como recogen diccionarios de uso como el de Seco, Andrés y Ramos y el Clave), es preferible usar el verbo captar u otros análogos, como conseguirobtenerrecaudar

    Así, en los ejemplos anteriores habría sido preferible escribir «Es probable que esas dos entidades tengan que captar capital adicional por parte de los inversores» y «Muchas empresas emergentes fracasan porque no planean cuánto tiempo les tomará obtener capital».

  • Árbitros a la nevera

    por Manual

    Mandar a un árbitro a la nevera viene a ser como mandar a un crío de seis años al rincón de pensar: el niño suelta el silbato con el que llevaba media hora martirizando a sus progenitores, avanza arrastrando los pies hacia la zona de castigo, se rasca quizá una sien; cara a cara contra la pared, desenfunda un rotulador oculto y se pregunta: «Y yo… ¿yo qué pinto aquí?».

    Más tarde o más temprano, sabemos que la volverá a liar. Está en la naturaleza de los niños improvisar trastadas, agarrar una pieza de LEGO y concluir que es una ocurrencia brillante escondérsela en un agujero de la nariz para fruición de los padres.

    Del mismo modo, el colegiado que completa una actuación tan desafortunada como para que el Comité Técnico de Árbitros tenga que mandarlo a la nevera, probablemente repetirá errores sonados, como si también él, en la aplicación del reglamento —al igual que el niño usando sus piezas de construcción—, fuese lego.

    Así que se arma la marimorena y para ‘sancionar a un árbitro’ se dice aquello de mandarlo a la nevera: «Ayza Gámez, un mes a la nevera» o «Muñiz Fernández, seis jornadas en la ‘nevera’».

    Como se ve, esto del destino frigorífico genera cierta duda: ¿se escribe con resalte o puede ir sencillamente en letra redonda? Argumentos existen para defender ambas opciones.

    Por un lado, el resalte quedaría justificado porque recurrir a una nevera como medida de escarmiento, tomado el sustantivo literalmente, parece cosa extraña: ¿quién en sus cabales, al descubrir una berenjena o una zanahoria en mal estado, decidiría cobijarla en la nevera un mes, a ver si al sacarla la hallaba lozana cual Aldonza? ¿Por qué, entonces, guardar en la nevera a un colegiado pocho?, ¿para conservarlo así?

    Por otra parte, si el trencilla pretende imponer autoridad a fuerza de tarjetas y se solivianta enseguida, quizá sí suponga una cura mandarlo a una nevera, donde enfriará sus ánimos.

    En cualquier caso, este giro se halla tan extendido en el ámbito futbolístico que puede interpretarse como una locución ya fijada, por más que no se encuentre aún en los diccionarios principales. Por eso, porque está asentada y cualquier aficionado la entiende sin dificultad, la opinión de quien escribe es que no precisa de cursivas ni comillas, de las cuales podría haberse prescindido en el segundo de los ejemplos anteriores.

    En concreto, mandar, dejar o poner algo o a alguien en la nevera significaría ‘suspenderlo temporalmente como medida sancionadora o cautelar o para posterior consideración’. Se trata de un giro coloquial, que podría alternar con poner al árbitro en cuarentena.

    De una forma u otra, lo importante es que los árbitros afinen el ojo y el criterio. Sin duda, también sería justo destacar con grandes titulares sus actuaciones sin tacha y alternar así reproches con refuerzos positivos.

    Y, por supuesto, sería de agradecer que los jugadores no se enzarzaran en rifirrafes continuos ni simulasen agresiones ni se echaran mocos ni se intercambiaran insultos ni se escupieran ni se pisaran manos o muslos por lo bajini.

    Sí, lo natural y loable sería que se comportaran como deportistas y no como meros perseguidores de triunfos, caiga quien caiga, olvidando a menudo que son ídolos sociales, modelos de conducta para nuestros hijos. El fútbol, para ser un espectáculo, depende de muchas piezas y, si no se cuenta con la colaboración de los futbolistas, la tarea de los árbitros, legos o no, será cualquier cosa menos un juego de niños.

  • barrera de pago, alternativa a paywall

    por Manual

    La expresión barrera de pago puede sustituir al anglicismo paywall, que se emplea con frecuencia para aludir a los sistemas que establecen algunas webs para separar los contenidos que se ofrecen gratuitamente de aquellos otros por los que se exige un pago.

    En los medios de comunicación pueden encontrarse frases como «Algunos medios han establecido paywalls, con prácticamente todo el contenido de pago» o «El diario ha cerrado exitosamente la primera etapa del lanzamiento de su paywall», en los que la palabra inglesa paywall podría haberse sustituido por la expresión barrera de pago.

    También se emplea con frecuencia en español la denominación muro de pago, a partir del sentido más característico de wall, que asimismo puede considerarse aceptable. No obstante, barrera de pago aporta el matiz de que el límite entre los contenidos gratuitos y los de pago puede ser franqueado mediante un pago, mientras que la palabra muro sugiere un límite infranqueable.

    Si en todo caso se opta por utilizar la palabra paywall, lo adecuado es destacarla con cursiva, o entre comillas si no se dispone de ese tipo de letra, por tratarse de un extranjerismo.

  • cuanto más, no contra más

    por Manual

    Las expresiones contra más y contra menos no son adecuadas con el sentido de cuanto máscuanto menos, según recoge el Diccionario panhispánico de dudas.

    Con frecuencia se oyen o se leen frases como «Contra más gente reunamos, más posibilidades tendremos de lograr esa victoria pacífica» o «Contra más cerca está el Barça, mejor responde el Madrid» en las que se utiliza impropiamente la preposición contra, que siempre tiene significado de ‘oposición a’.

    En su lugar, lo adecuado es utilizar cuanto, que expresa cantidad, siempre en concordancia con el sustantivo que va detrás, por lo que en las frases anteriores lo apropiado habría sido escribir «Cuanta más gente reunamos, más posibilidades tendremos de lograr esa victoria pacífica» y «Cuanto más cerca está el Barça, mejor responde el Madrid».

    Tampoco son correctas las deformaciones populares cuantimáscontimáscontrimás. El Diccionario panhispánico de dudas añade que mientras más es una variante coloquial aceptable y que la forma entre más se emplea en México y el área centroamericana, pero solo en esta zona se considera parte de la norma culta.

    Por otro lado, cuanto más también es una locución que significa ‘con mayor motivo’ y, con este sentido, no debe confundirse con cuando más, otra locución que significa ‘a lo sumo’, tal como indica la citada obra académica.

    Así, son correctas frases como «Ayuda a todo el mundo. Cuanto más a sus amigos» y «Su actitud fue cuando más educada, pero no amistosa», pero no «Ayuda a todo el mundo. Cuando más a sus amigos» ni «Su actitud fue cuanto más educada, pero no amistosa».

  • bajar por debajo de, expresión redundante

    por Manual

    La expresión bajar por debajo de, de fácil sustitución en nuestra lengua, resulta redundante en muchas situaciones.

    En las informaciones meteorológicas y económicas es muy frecuente encontrar ejemplos como «Los termómetros han bajado por debajo de los diez grados esta madrugada» o «Las reservas han bajado por debajo de los 40.000 millones de dólares».

    El Diccionario académico precisa que bajar significa ‘ir desde un lugar a otro que esté más bajo’ y la preposición de ya indica, precisamente, el lugar o referencia con respecto a la cual se baja.

    Por tanto, en frases como estas se puede emplear la opción, más sencilla y menos reiterativa, han bajado de sin que el sentido de la oración cambie: «Los termómetros han bajado de los diez grados esta madrugada» o «Las reservas han bajado de los 40.000 millones de dólares».

    Y en aquellos otros casos en los que se prefiera optar por una variante más extensa, por juzgar que puede aportar algún matiz o porque se quiera recurrir a una forma más enfática, siempre es preferible emplear algún verbo de significado similar a bajar, pero que evite la cacofonía bajar por debajo.

    Así pues, resultan preferibles otras formulaciones, de mayor riqueza léxica y estilística, como se han situado por debajo dehan descendido por debajo de,han caído por debajo de, etc.

  • Balón de Oro y balón de oro, diferencia

    por Manual

    El Balón de Oro, con mayúsculas, es el nombre del premio, mientras que el balón de oro, con minúsculas, hace referencia tanto al ganador como al trofeo que este recoge, de acuerdo con los criterios de la Ortografía de la lengua española sobre la escritura de premios y condecoraciones.

    En los medios de comunicación se encuentran muy a menudo frases como «Rosell acusó a la FIFA de ejercer presiones políticas para que Messi no sea Balón de Oro» o «Cristiano Ronaldo posa con el Balón de Oro que conquistó en 2008».

    Dado que en el primer ejemplo balón de oro se refiere al futbolista ganador y en el segundo al trofeo en sí, lo apropiado habría sido escribir «Rosell acusó a la FIFA de ejercer presiones políticas para que Messi no sea balón de oro» y «Cristiano Ronaldo posa con el balón de oro que conquistó en 2008».

    Ver premio nobel, en minúscula si designa al galardonadolos Óscar: mayúsculas y minúsculas.

  • A vueltas con el Balón de Oro

    por Manual

    El plazo para votar en el premio Balón de Oro concluye este viernes 29. De los veintitrés candidatos, Messi, Cristiano y Ribéry parten como claros favoritos.

    Son muchas las discusiones respecto al futbolista que más merece el trofeo, explicables primero por la extraordinaria temporada de los tres máximos aspirantes y espoleadas después por las torpes declaraciones de Blatter sobre «el comandante Ronaldo». La inusual ampliación de la fecha límite para votar tampoco ayuda a serenar los ánimos. Más que un voto, visto lo visto, la decisión de a quién dar apoyo se ha convertido en toda una papeleta.

    ¿Cuál de los tres ganará? Siendo el proceso secreto, la pista podría estar en el pan. Y encumbraría a Ronaldo. No porque marcar goles sea su pan de cada día, destreza que, en mayor o menor medida, comparte con los otros dos magníficos jugadores, sino por un criterio entre rocambolesco y chorra, lo concedo: a más pan, más posibilidades de éxito.

    Como en todo han de competir, parece que los tres futbolistas se han puesto de acuerdo en rivalizar también en esto: si a Messi lo apodan la Pulga y una pulga no es sino un ‘bocadillo pequeño de forma redondeada’, Cristiano no iba a ser menos y salió del partido del sábado con su propio bocadillo, esto es, con una ‘contusión muscular’ en el muslo. Entre una pulga y un bocata, Ronaldo se llevaría el galardón.

    Lo de llamar a ese golpe bocadillo, por cierto, obedece a que el músculo queda entre medias del hueso subyacente y, por ejemplo, la rodilla que golpea el muslo.

    Respecto a Ribéry, también lesionado por una fisura en la costilla (menudo cuadro médico entre los tres), parece que pierde enteros en este tramo final pese a su fabulosa temporada con el Bayern.

    Dos de los tres favoritos, en fin, juegan en la Liga BBVA, uno en el Barcelona (cuatro a cero contra el Granada) y otro en el Real Madrid (cero a cinco contra el Almería).

    Entre medias se les ha colado el Atlético de Madrid, que el sábado pasó por encima de un Getafe que este año pelea por los puestos europeos. Diríase incluso que los colchoneros enterraron a los azulones: no en vano, si cada gol fuese un pie de tierra, siete pies de tierra significa ‘sepultura’, de acuerdo con el Diccionario académico.

    Y, siguiendo con la jornada del sábado, también hay que destacar el triplete de Sergio García en la victoria del Espanyol contra el Rayo y, más aún, el triunfo por cuatro goles a tres en el partido entre la Real Sociedad y el Celta, con cuatro goles de Carlos Vela.

    Pocas veces se consigue un póker, en fin, y sin duda tal sería la cara que pondrían los responsables de la FIFA y France Football si se les pidiera que adelantaran el nombre del ganador al Balón de Oro. Para conocer la respuesta, no queda sino aguantar hasta el 9 de diciembre. Los aficionados al fútbol, acudan a los estadios con pulgas o bocadillos, amenizarán la espera con las próximas jornadas de la Liga BBVA.