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ESTILO, Manual de estilo para los nuevos medios

Una guía viva en la red sobre los nuevos usos

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etiqueta: significado

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  • ‘clasificación’ no es ‘calificación’

    por Manual

    El término clasificaciónno calificación, es el apropiado para referirse al logro de un puesto determinado para participar en una competición.

    Sin embargo, en noticias aparecidas en los medios de comunicación referidas a pruebas de motor se están escribiendo ejemplos como «Está trabajando a fondo para mejorar el rendimiento del coche en la sesión de calificación en esta primera fase del Mundial» o «Los dos pilotos obtuvieron, respectivamente, los puestos segundo y tercero en la calificación de Malasia».

    Incluso se encuentran textos en los que estos términos se utilizan indistintamente para referirse a lo mismo, como en «La lluvia caída en Melbourne convirtió en caótica la jornada [...] y se acabó aplazando la calificación para el Gran Premio de Australia; finalmente se anunció que la segunda y la tercera sesión (Q2 y Q3) de la clasificación, que ordenarán la formación de salida de la primera prueba del año…».

    La confusión entre el significado de ambos términos quizá provenga del inglés qualifying —utilizado para referirse en pruebas de motor a las partes en las que se divide la fase de clasificación—, que se está traduciendo al español con el calco calificación, en lugar del apropiado clasificación.

    En este sentido, es pertinente aquí recordar que el diccionario Merriam-Webster indica que el verbo inglés to qualify significa ‘cualificar’ y ‘calificar’, pero, como intransitivo y en deportes, solo ‘clasificarse’.

    Por su parte, el Diccionario panhispánico de dudas explica que, en español, clasificarse es tanto obtener los resultados necesarios para participar o continuar en una competición como conseguir un puesto determinado en ella, que son los sentidos para los que se están utilizando inapropiadamente calificación calificar, que no es sino‘valorar el grado de suficiencia o insuficiencia de alguien en un examen o prueba’.

  • ‘localizar’ no es sinónimo de ‘encontrar’

    por Manual

    Localizar es un verbo que significa ‘averiguar el lugar en que se halla algo o alguien’ o ‘establecer el lugar de algo’, por lo que no es apropiado su uso como mero sinónimo de encontrar, en especial si se trata de un hallazgo fortuito.

    Sin embargo, en los medios se usa a veces esta voz de modo indebido, como se comprueba en los siguientes ejemplos: «La Guardia Civil ha localizado a un inmigrante subsahariano oculto en el doble fondo de un vehículo» y «Unos excursionistas alertaron de que habían localizado a una persona que podía haber fallecido en una ladera de difícil acceso».

    En el primero de estos ejemplos, la Guardia Civil no intentaba averiguar el lugar donde se encontraba esa persona, pues ni siquiera sabía de su presencia, y en el segundo se trata del hallazgo fortuito de un cadáver; por ello, en ambos casos localizar es inapropiado, pues el uso de este verbo implica que se busca algo o alguien cuya existencia se conoce de antemano.

    Así, en el primer caso habría sido preferible «ha descubierto a un inmigrante» y en el segundo se podría haber dicho «habían hallado a una persona», aunque en ambos casos también sería una opción válida el verbo más general encontrar.

  • ‘asesinato de’ no siempre equivale a ‘crimen de’

    por Manual

    La construcción asesinato de en lugar de crimen de es la recomendable en informaciones judiciales y de orden público para aludir a la víctima.

    Muchos medios informativos utilizan la expresión crimen de como sinónimo de asesinato de homicidio de: «Sigue la investigación del presunto crimen de Concepción Gadea» o «Comenzó el juicio por el supuesto crimen de Sebastián Haro». En estos ejemplos, el empleo de crimen de puede llegar a confundir a la víctima con el delincuente.

    Por lo anterior, dado que son delitos perpetrados contra ellos, habría resultado más conveniente escribir en los ejemplos anteriores asesinato u homicidio, según se trate: «Sigue la investigación del presunto asesinato de Concepción Gadea» y «Comenzó el juicio por el supuesto homicidio de Sebastián Haro».

    Cabe señalar, por último, que la palabra crimen tiene un sentido más amplio, pues es cualquier ‘delito grave’, mientras que el término asesinato es ‘matar a alguien con alevosía, ensañamiento o por una recompensa’, y homicidio es ‘delito consistente en matar a alguien sin que concurran las circunstancias de alevosía, precio o ensañamiento’, según el Diccionario académico.

  • ‘entre líneas’ y ‘entrelíneas’, uso adecuado

    por Manual

    Entre líneas es una expresión que significa‘de forma no explícita, sino sobrentendida’, y nada tiene que ver con entrelíneas, plural de entrelínea, que es el ‘espacio entre las líneas de escritura’ o la ‘escritura hecha entre líneas’.

    Sin embargo, en los medios de comunicación no es infrecuente encontrar esta locución adverbial escrita en una sola palabra: «El técnico dio a entender entrelíneas que no sacrificará el equilibrio y trabajo en equipo» o «A Capriles le sobró elocuencia e intuición política para leer entrelíneas el sentir popular».

    Tal y como se recoge en el Diccionario panhispánico de dudas, esta grafía simple es incorrecta, de modo que lo apropiado en los ejemplos anteriores habría sido escribir «entre líneas».

    Igualmente, la secuencia entre líneas, frecuente en el ámbito deportivo, donde línea tiene el significado de ‘conjunto de jugadores que en un equipo desempeñan una misión semejante’, ha de escribirse en dos palabras. Son impropios, por tanto, usos como los siguientes: «Messi, figura junto a Higuaín, le sirvió en bandeja el tercer gol con un pase entrelíneas» o «Un balón entrelíneas acabó en los pies del cordobés».

  • ‘incurrir en gastos’, uso apropiado

    por Manual

    Se incurre en gastos solo cuando el gasto se percibe como algo negativo.

    Los medios de comunicación utilizan habitualmente la expresión incurrir en gastos como simple sinónimo de ‘gastar’, como en «De la misma forma aseguró que donde más se incurrió en gastos por concepto de indemnización fue en la nacionalización de la empresa», y no de ‘gastar indebidamente’, que es su significado preciso.

    Tanto el Diccionario académico como el Diccionario del español actual, de Seco, Andrés y Ramos, definen el verbo incurrir como ‘caer en un error o falta’ (incurrir en delito) y ‘pasar a ser objeto de una actitud o sentimiento desfavorable’ (incurrir en sospecha), es decir, el complemento siempre tiene que referirse a un concepto que incluya un sentido negativo.

    Por lo tanto, son adecuadas frases como «Se expone que la petrolera incurrió en gastos que superaban su capacidad institucional» o «Incurrió en gastos excesivos en sobresueldos y dietas».

    Sin embargo,  en el ejemplo inicial lo apropiado habría sido escribir «De la misma forma aseguró que donde más se gastó por concepto de indemnización fue en la nacionalización de la empresa», pues en este caso el gasto no encierra matiz negativo.

  • ¿De verdad ‘jugón’ es un elogio?

    por Manual

    Las palabras son células de significado y, si se acerca el verbo jugar a un microscopio, enseguida se aprecia que este organismo riquísimo que es la lengua española está bien vivo y va experimentando mutaciones.

    Sin duda, jugar da mucho juego y podríamos hablar extensamente de sus múltiples usos y acepciones, pero en esta ocasión nos centraremos en el sustantivo derivado jugón, joya lingüística habitual en los medios informativos: «El Atlético puso en el terreno de juego a los jugones» o «Incomprensible mansedumbre para una alineación repleta de jugones».

    La intención del periodista en estos casos era destacar la categoría de estos jugadores, pero ¿realmente lo ha conseguido?, ¿o podría estar descalificándolos sin pretenderlo?

    Conviene saber que, si bien es cierto que el sufijo –ón añadido a un sustantivo lo mismo puede ensalzar que desprestigiar (noticiónmemorión, pero barrigónpatadón), cuando se combina con verbos, según señala la Gramática, aporta siempre un sentido peyorativo: de chuparchupón; de preguntarpreguntón; de mirarmirón

    Así pues, con arreglo a la norma gramatical, jugón no sería quien juega
    estupendamente, sino más bien quien lo hace de manera mediocre. Como puede verse, la lengua es sensible a los matices y, queriendo alabar sobre el papel, basta descuidarse un poco para hacer un papelón.