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ESTILO, Manual de estilo para los nuevos medios

Una guía viva en la red sobre los nuevos usos

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etiqueta: Léxico

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  • ‘clasificación’ no es ‘calificación’

    por Manual

    El término clasificaciónno calificación, es el apropiado para referirse al logro de un puesto determinado para participar en una competición.

    Sin embargo, en noticias aparecidas en los medios de comunicación referidas a pruebas de motor se están escribiendo ejemplos como «Está trabajando a fondo para mejorar el rendimiento del coche en la sesión de calificación en esta primera fase del Mundial» o «Los dos pilotos obtuvieron, respectivamente, los puestos segundo y tercero en la calificación de Malasia».

    Incluso se encuentran textos en los que estos términos se utilizan indistintamente para referirse a lo mismo, como en «La lluvia caída en Melbourne convirtió en caótica la jornada [...] y se acabó aplazando la calificación para el Gran Premio de Australia; finalmente se anunció que la segunda y la tercera sesión (Q2 y Q3) de la clasificación, que ordenarán la formación de salida de la primera prueba del año…».

    La confusión entre el significado de ambos términos quizá provenga del inglés qualifying —utilizado para referirse en pruebas de motor a las partes en las que se divide la fase de clasificación—, que se está traduciendo al español con el calco calificación, en lugar del apropiado clasificación.

    En este sentido, es pertinente aquí recordar que el diccionario Merriam-Webster indica que el verbo inglés to qualify significa ‘cualificar’ y ‘calificar’, pero, como intransitivo y en deportes, solo ‘clasificarse’.

    Por su parte, el Diccionario panhispánico de dudas explica que, en español, clasificarse es tanto obtener los resultados necesarios para participar o continuar en una competición como conseguir un puesto determinado en ella, que son los sentidos para los que se están utilizando inapropiadamente calificación calificar, que no es sino‘valorar el grado de suficiencia o insuficiencia de alguien en un examen o prueba’.

  • ‘hípster’, un término adaptado al español

    por Manual

    Hípster, escrito en redonda, con tilde sobre la i y pronunciado con la h aspirada, es la adaptación al español del término inglés hipster.

    Esta palabra puede verse en los medios referida a una cultura o subcultura urbana, en frases como «Los ‘hipsters’: la última tribu urbana del siglo XXI», «La cultura hipster ha desembarcado con fuerza en las grandes capitales del mundo y se ha convertido en una moda».

    El Diccionario panhispánico de dudas indica que la letra h «en algunos extranjerismos usados corrientemente en español (tomados, por lo general, del inglés o del alemán, pero también de otras lenguas como el árabe), así como en algunos nombres propios extranjeros y sus derivados, se pronuncia también aspirada o con sonido cercano al de /j/: hámsterhachísHawái (hawaiano), Hegel (hegeliano), etc.».

    De este modo, hípster (plural, hípsteres) sería la adaptación al español de esta voz inglesa, por lo que en los ejemplos anteriores se podría haber escrito: «Los hípsteres: la última tribu urbana del siglo», «La cultura hípster ha desembarcado con fuerza en las grandes capitales del mundo y se ha convertido en una moda».

  • ‘statu quo’, no ‘status quo’

    por Manual

    Statu quo, y no status quo, es la grafía correcta de la expresión latina empleada para referirse al ‘estado de un asunto o cuestión en un momento determinado’.

    En consecuencia, en frases como «Algunos analistas piensan que la capacidad de influencia china sobre Pionyang es limitada y que tampoco tiene mucho interés en modificar el status quo en la península» o «Sus perspectivas radicales y de extrema derecha rompieron el molde de la política británica, cambiando el status quo de manera tan contundente…», lo apropiado habría sido emplear la forma statu quo.

    Además, tal como indica el Diccionario panhispánico de dudas, es invariable en plural (los statu quo) y se pronuncia [estátu-kuó], no [estátu-kúo].

    Se recuerda asimismo que, como el resto de las locuciones latinas, y de acuerdo con la última Ortografía, lo adecuado es escribirla en cursiva o, si no se puede usar este tipo de letra, entre comillas.

  • El tiquitaca

    por Manual

    Afirmar que los sentimientos son mudables y que el amor puede devenir en odio o la animadversión tornarse simpatía tiene más de tópico que de hallazgo, más de lugar común que de excepcional. Sirve, sin embargo, para aceptar con naturalidad la evolución experimentada por nuestro ubicuo tiquitaca.

    Si en los ochenta lo empleaban entrenadores como José María Maguregui o Javier Clemente para referirse con carga peyorativa a un juego de continuos pases sin profundidad, como de pachanguita de entrenamiento a lo ancho del campo, el locutor deportivo Andrés Montes lo popularizó décadas después para encomiar el juego desplegado por el Barcelona y la selección española, su estilo de pases precisos y continuos que permiten mantener la posesión del balón y generar espacios hasta crear oportunidades de gol.

    Ocurre, en fin, que las palabras tienen vida y estas cosas pasan: el amor y el odio, el tiquitaca denostado y el tiquitaca que enamora. Lo peliagudo es cambiarle el nombre a la persona amada, escribir hoy tiquitaca y mañana tikitaka, apostar por tiqui-taca una jornada y por tiqui taca en otra, confundir perfumes.

    Aunque los diccionarios no recogen este término, resulta oportuno unificar su grafía, tomar el modelo de casos similares y aplicar criterios coherentes: sucede entonces que la Academia escribe tictac cuando funciona como sustantivo, mientras que solo opta por tic-tac tic, tac —con guion o coma entre medias— si lo que se desea es realzar la cualidad onomatopéyica, el sonido del reloj, el vibrar del tiempo.

    Por tanto, si un equipo lleva la manija del partido y apuesta por este estilo, se recomienda escribir tiquitaca en una sola palabra, pues se trata de un sustantivo: «El Barça femenino también practica el tiquitaca» o «El tiquitaca es innegociable». Y sin kas, porque esta letra, de acuerdo con la Ortografía académica, conserva la fragancia de lo extranjero: kiosco, kilómetro, harakiri

    Con todo, muy pobre sería el encanto de este estilo futbolístico si solo acertara a inspirar un apelativo, de modo que quien así lo quiera, como todo cansa en demasía, también podrá escribir fútbol combinativo asociativofútbol de triangulaciones, fútbol de pase, de toque

  • ‘localizar’ no es sinónimo de ‘encontrar’

    por Manual

    Localizar es un verbo que significa ‘averiguar el lugar en que se halla algo o alguien’ o ‘establecer el lugar de algo’, por lo que no es apropiado su uso como mero sinónimo de encontrar, en especial si se trata de un hallazgo fortuito.

    Sin embargo, en los medios se usa a veces esta voz de modo indebido, como se comprueba en los siguientes ejemplos: «La Guardia Civil ha localizado a un inmigrante subsahariano oculto en el doble fondo de un vehículo» y «Unos excursionistas alertaron de que habían localizado a una persona que podía haber fallecido en una ladera de difícil acceso».

    En el primero de estos ejemplos, la Guardia Civil no intentaba averiguar el lugar donde se encontraba esa persona, pues ni siquiera sabía de su presencia, y en el segundo se trata del hallazgo fortuito de un cadáver; por ello, en ambos casos localizar es inapropiado, pues el uso de este verbo implica que se busca algo o alguien cuya existencia se conoce de antemano.

    Así, en el primer caso habría sido preferible «ha descubierto a un inmigrante» y en el segundo se podría haber dicho «habían hallado a una persona», aunque en ambos casos también sería una opción válida el verbo más general encontrar.