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‘Presidenta’, en femenino: es correcto

por Manual

Circula por internet un documento que aduce una serie de razones pseudogramaticales para censurar el uso del femenino presidenta, que, sin embargo, está aceptado por la RAE.

Circula por internet un documento que aduce una serie de razones pseudogramaticales para censurar el uso de femeninos como presidenta. La parte fundamental de la explicación dice:

El participio activo del verbo atacar es «atacante»; el de salir es «saliente»; el de cantar es «cantante» y el de existir, «existente». ¿Cuál es el del verbo ser? Es «ente», que significa ‘el que tiene entidad’, en definitiva ‘el que es’. Por ello, cuando queremos nombrar a la persona que denota capacidad de ejercer la acción que expresa el verbo, se añade a este la terminación «-nte». Así, al que preside, se le llama «presidente» y nunca «presidenta», independientemente del género (masculino o femenino) del que realiza la acción.

Esta argumentación se basa en tres afirmaciones:

  • que el participio activo del verbo ser es ente,
  • que la terminación -nte que añadimos a los participios activos de los verbos procede de ente,
  • que dicha terminación se toma de ente porque este denota entidad o significa ‘el que es’.

Sin embargo:

1. El participio activo del verbo ser no es ente. El único participio que actualmente tienen, de forma general, los verbos españoles, es el de perfecto (por ejemplo sido, para el verbo ser, o comido para comer). Solo algunos verbos tienen entre sus derivados los llamados participios activos, que hoy se consideran sustantivos (como presidente) o adjetivos (como atacante o cantante). El verbo ser tuvo en el pasado una forma de participio activo hoy perdida, pero no era ente sino eseyente.

2. La terminación -nte no procede de ente. Nuestro sustantivo ente (que, como se ha dicho, no es el participio del verbo ser) sí que deriva, sin embargo, de ens, entis, participio de presente del verbo latino esse (‘ser, estar’). Pero el hecho crucial no es que el participio del verbo ser en latín tuviera esta forma entis, sino que todos los participios de presente del latín tenían esta misma forma: e-ntis, ama-ntis, lege-ntis, capie-ntis, etc. Obviando la raíz verbal y la vocal temática que quedan a la izquierda del guion, en todas estas formas lo que encontramos es la secuencia -nt- y la terminación -is, desinencia de caso genitivo.

Esta secuencia -nt- es un infijo, un elemento que se inserta en el interior de una palabra, y es una marca morfológica que indica un subtipo concreto de declinación por el que se guían algunas de las palabras que forman parte de la tercera declinación latina. Este mismo infijo, y este mismo submodelo de declinación (llamado precisamente temas en -nt-), está presente también en otras lenguas, como el griego clásico. Aunque por este modelo de temas en -nt- se declinan solo unos pocos sustantivos y adjetivos, en la práctica es muy productivo, porque es el modelo por el que se declinan todos los participios de presente activos de todos los verbos latinos y varios de los participios del griego clásico.

3. La terminación -nte no se toma de ente porque este denote al ser. El hecho de que esta secuencia -nt- aparezca no solo en ente, sino en todos los participios de los verbos latinos e incluso en otros adjetivos (como prudentis, ‘prudente’), sustantivos (como /leontos/, ‘león’ en griego) y determinantes (como /panta/, ‘todo’ en griego) prueba que esa -nt- no ha sido nunca, a lo largo de su historia, marca de entidad o de existencia. Nunca, por sí sola, ha denotado al ser, al ente. Llegó a denotar, en latín, al ente al entrar en interacción con el verbo ser, pero entró en contacto con este verbo, como con todos los demás verbos latinos, pues no es más que una marca morfológica de la que los verbos se sirven para declinar una de sus formas no personales, el participio.

Lo que históricamente existe es este infijo -nt- y no la terminación -nte. Recordemos que en las formas amantis o legentis la terminación –is es marca de genitivo, pero este es solo uno de los seis casos que tienen las declinaciones latinas. Estas declinaciones establecen distintas terminaciones en función del caso, del género y del número: un participio como entis puede tener potencialmente hasta 24 desinencias, es decir, 24 terminaciones después del infijo -nt- (entem, entis, enti, entium, entia, etc.) que se encargan precisamente de marcar el caso, el número y el género. Nada, por tanto, en la morfología histórica de este elemento -nt- impide que las palabras que se forman con él tengan una forma distinta para el género femenino; es más, históricamente este infijo ha formado parte de palabras que explícitamente diferenciaban el género.

Por último. Es cierto que el español conserva este infijo fundamentalmente en la terminación -nte, y es fácil caer en el error de creer que la emplea solo para referirse a la persona que realiza la acción del verbo (presidente el que preside, cantante el que canta, atacante el que ataca). Sin embargo esto no es una verdad absoluta: ni todos los verbos se refieren al agente con esta terminación, ni siempre que esta terminación aparece se asocia a la persona que lleva a cabo la acción del verbo.

Los que luchan, los que inventan, los que trabajan, los que corren, etc. no son los luchantes, los inventantes, los trabajantes, etc. sino el luchador y la luchadora, el inventor y la inventora, el trabajador y la trabajadora. El español actual conserva, además, casos en los que este infijo es más una mera marca gramatical (heredera de un antiguo participio que hoy ya no se siente como tal): mediante, de mediar; durante, de durar; o bastante, de bastar. Y de hecho, en el español de otras épocas estas palabras tenían forma en plural (era, por ejemplo, posible decir ellas durantes).

Nada en la morfología histórica de nuestra lengua, ni en la de las lenguas de las que la nuestra procede, impide que las palabras que se forman con este componente tengan una forma para el género femenino. Las lenguas evolucionan y en esa evolución se transforman. Estos cambios se deben a muchas causas, algunas son causas internas (evoluciones fonéticas, por ejemplo); otras son externas, el contacto con otras lenguas o el cambio en las sociedades que las hablan. Para que una lengua tenga voces como presidenta, solo hacen falta dos cosas: que haya mujeres que presidan y que haya hablantes que quieran explícitamente expresar que las mujeres presiden. Si esas dos circunstancias se dan, ninguna supuesta terminación, por muy histórica que sea su huella, frenará el uso de la forma femenina (pregúntese el lector por qué no se han levantado voces contra el uso del femenino sirvienta). Pero es que, además, en el caso de este infijo concreto, la historia de nuestra lengua y la de las lenguas que la precedieron pueden llegar a avalar el uso de voces como presidenta, pues al hilo de esta explicación parecen ser menos conservadoras que la variedad actual.

  • Amalia Esteban

    Espero que abordéis en el manual los asuntos del sexismo en el lenguaje.

  • Eva Arroyo S.

    Un tanto denso su ensayo, pero me alegro de la conclusión y de que alguien como Fundeu lo publique, porque había creído el documento a pesar de que me parecía insólito.

  • Eleder

    ¿Cómo que “no hay nada en la morfología de la lengua…”? Los adjetivos en -ente provienen de adjetivos latinos (o formas verbales adjetivizadas) de UNA terminación. Terminan en -e (presidente) porque provienen del acusativo, cuya terminación era -em. Los adjetivos con terminaciones en -o y -a provienen de adjetivos de TRES terminaciones (-us, -a, -um). Los de una terminación siempre han sido únicos para los dos géneros. Decir “presidenta” es lo mismo que decir “fuerta” o “verda”.

  • Eleder

    Otra cosa es que “la lengua evoluciona” y la morfología pueda alterarse. Ésa es otra cuestión. Pero que no se den argumentos de morfología histórica, porque éstos apoyan totalmente la imposibilidad de -enta.

  • Alvaro Plz

    Buenas razones. Además, siempre me ha llamado la atención cómo mucha gente discute que se diga “presidenta” y nadie lo hace cuando se habla de “una sirvienta” o “una asistenta”…

  • Nicolás

    Al final tanto desarrollo del post para prescindir de todo y aducir al argumento “los hablantes así lo quieren”…

  • http://www.meneame.net/story/presidenta-femenino-correcto ‘Presidenta’, en femenino es correcto

    [...] ‘Presidenta’, en femenino es correcto http://www.manualdeestilo.com/gramatica/presidenta/  por fraser hace 2 segundos [...]

  • Astur

    Aunque teóricamente y siguiendo las normas evolutivas, no debería, pues el pretérito presente latino (-ns, -ntis) desconoce esta forma, el uso histórico del español lo ha hecho posible en los sustantivos.
    Por ejemplo, el muy tradicional “infanta”, versión femenina de “infante”.

  • Osverol

    ¿y las hablantas?

  • Astur

    Elefanta, giganta, gobernanta… va en contra de la lógica interna de la lengua, pero existir, existe.

  • Monica Oceguera

    ¿Qué dicen sobre “perita traductora”?

  • Jbezos

    Lo que pasa es que (1) hace siglos que dejamos de hablar latín, y (2) «presidente» no es un adjetivo, sino un sustantivo. Por tanto, nada de esto es aplicable.

  • Cibermae

    Los hablantes y las hablantas.

  • http://pagina.de/haa Luis

    No es necesario complicarse tanto la vida ni irse al antiguo latín para defender lo indefendible. En castellano actual, generalmente (¿o generalmenta?), para marcar el género de los adjetivos se usa la terminación -a para el femenino y la -o para el masculino (amarilla, amarillo). Los que finalizan en una letra distinta (verde, azul) se mantienen invariables para ambos géneros (con pocas excepciones, como los ejemplos que citáis de terminaciones como -or). Los adjetivos se pueden sustantivar por necesidades lingüísticas; por ejemplo, en “Tengo dos camisetas. La roja me gusta mucho.”, en la segunda oración, “roja”, que es adjetivo, actúa como sujeto, es decir, como sustantivo. Las palabras acabadas en -nte son también adjetivos sustantivados: el hombre presidente, la mujer presidente. De hecho, en la primera acepción de “presidente” en el diccionario se lee “que preside” y se le califica como adjetivo; sólo después vienen las acepciones de nombre, con la marca “común en cuanto al género”.

    El femenino “sirvienta” es un error de igual calibre que el de “presidenta”, pero como tiene más calado histórico ha terminado por aceptarse, igual que se aceptan otros engendros (según el diccionario de la RAE, podemos quitarnos el hambre a base de almóndigas, con M). Pero el hecho de que llevemos siglos metiendo la pata en uno o dos casos concretos ¿justifica que ahora cometamos errores nuevos? ¿El hecho de que de pronto a un grupo de hablantes (en este caso, a la subespecie pedante de los “políticamente correctos”) le dé por usar una barbaridad de forma habitual significa que por huevos hay que aceptarla? ¿Para qué sirven, entonces, las gramáticas y las ortografías, y para qué tanta defensa del idioma, si el uso permite barra libre?

  • Víctor Hurtado Oviedo

    Me mareó el señor Manual. Es un tiovivo o un tío vivo. Nunca he visto que alguien dé tantas vueltas para argumentar sin argumentos, sino con modas o con usos, que no son argumentos lingüísticos, sino sociales -sociolingüísticos, si se quere-. La terminación ‘-nte’ es y ha sido una marca de género común, ni masculino ni femenino. Lo que pasa es que ‘presidenta’ nace de la ignorancia de la estructura del propio idioma. Así también aparecieron boberas como ’regenta’, ‘infanta’ y ‘clienta’. No me dirán que personas de cultura gramatical empezaron con tales rarezas…

  • Invitado

    Creo que esta explicación deja por más claro el asunto… a mi particularmente me gusta como suena más “la presidente”, pero como bien dice en el link de más abajo, esto responde no solo a gustos sino a adecuaciones.

    Leer: http://alfabetizacionlenguayliteratura.blogspot.com/2010/01/presidente-o-presidenta.html

  • O_o

    El diccionario de la RAE es estadístico. Para que una palabra figure sólo requiere que sea de uso común.

    Con respecto al post, parece que no es fruto de un estudio serio, basta decir que es de la tercera declinación. Y las palabras terminadas en -e no tienen por qué ser masculinas (¿¿nave??), y hay muchas de género común y alguna de género ambiguo. Si se quisiera marcar el hecho de que una mujer sea presidente diciendo presidenta, habría que marcar el hecho de que fuera un hombre diciendo presidento,  ¿verdad?
    Aún así, en español nos debemos guiar por el grado de aceptación, el objetivo de la lengua es la comunicación. Te recomiendo la variedad de esperanto que usa “icxo”, si en verdad te preocupan estos temas.

  • http://www.manualdeestilo.com Manual

    Lamentamos que no te guste el artículo. El “post” no dice en ningún sitio que todas las palabras en -e sean masculinas. Lo único que hace es desmontar una explicación que circula por internet y que es falsa y lo hace simplemente indicando cuál es el origen del infijo -nt- y de dónde toma esa -e final. Datos ambos que están perfectamente documentados.

  • Víctor Hurtado Oviedo

     Un charlatante más para la “presidenta”. ¡Tanto nadar en la gramática para morir en la playa del populismo!

  • Anónimo

    Que procedan del participio activo del latín que era invariable en cuanto al género gramatical no quiere decir que DEBAN permanecer invariables por los siglos de los siglos en castellano. De estos participios en -ante, -ente -iente derivan muchos nombres habilitados como sustantivos o adjetivos en castellano
     
    “La promoción constante de la mujer a cargos que hasta ahora eran privativos del hombre, autoriza y justifica formaciones en -a de que antes no tenía necesidad la lengua. En el uso actual, hay por parte de los hablantes cultos cierta reserva en el uso de estos femeninos. Sin embargo, tal tipo de formación está dentro de los usos de la lengua. (No lo digo yo -que también- lo dice la Gramática Española de Alcina y Blecua con la que yo estudié y cuya edición es de 1987).
     
    Y esta gramática, pone un ejemplo notable de uso en femenino en pluma del mismísimo Cervantes “No te pregunto nada, dijo la preguntanta” (Quijote, II, 62).
     
    Otros ejemplos en los que se ha producido esta evolución y que son usos permitidos por el DRAE son:
     
    infante/infanta (infante era invariable allá por el siglo XVII)
    regente/regenta
    pariente/parienta
    sirviente/sirvienta
    cliente/clienta
    negociante/negocianta
    farsante/farsanta
    intendente/intendenta
    elefante/elefanta
    sastre/sastra
    danzante/danzanta
    mendigante/mendiganta
    principiante/principianta
     
     
    Y un caso paradigmático: PARTURIENTA que, como no se podía aplicar a hombres por su significación (ya que no pueden parir -por ahora-) se impuso desde el principio la forma en -a.
     
    María Jesús Lamarca. Lingüista.
     

  • Anónimo

    Sobre el género gramatical de los sustantivos que designan profesiones, cargos, títulos y actividades humanas: Algunos cambios históricos en el género gramatical de los sustantivos

    Jueza (desde 1992 existe el femenino en el diccionario de la RAE con la acepción de mujer que desempeña el cargo de juez. Esta nueva acepción pervive junto al sustantivo común en cuanto al género juez: persona que tiene autoridad y potestad para juzgar y sentenciar). Por supuesto, la RAE acepta sin rechistar cualquier sentencia que dictan sus Señorías.Concejala (desde 1927 existe en el diccionario la forma en femenino con la acepción de mujer que desempeña el cargo de concejal de un ayuntamiento. Sin embargo, en 2001 en el diccionario de la RAE se recomienda usar la forma en masculino concejal para designar el femenino). Desconozcemos las razones de este cambio de opiniones en los Sres. miembros.Jefa (desde 1884 existe en el Diccionario en el sentido de superiora o cabeza de un cuerpo u oficio y en el año 2001 continúa esta acepción, pero el diccionario indica que se utilice jefe, esto es, el sustantivo común de género para Jefe de Estado, Jefe de Gobierno, Jefe de Administración, etc. aunque se trate de mujeres). Poquito a poco, pero tocando techo.Presidenta (aparece en el diccionario desde 1803 en las acepciones de mujer del presidente o la que manda y preside en alguna comunidad. Sin embargo, aun en la edición de 2001, el Diccionario de la RAE recomienda el sustantivo presidente para cabeza superior de un gobierno, consejo, tribunal, junta, sociedad, etc. y para Jefe de Estado en los regímenes republicanos, aun tratándose de mujeres). Vid. comentario anterior.Ministra (el término aparece en femenino el diccionario desde 1803, pero con el sentido de la que sirve a otro para alguna cosa. En 1984 y 1989 los diccionarios de la RAE reconocen la forma femenina para designar a la que, en la gobernación del Estado ejerce la jefatura de un departamento ministerial, pero se recomienda que se use la forma masculina precedida del artículo: la ministro. En 2001 ya se incluye el término femenino para referirse a la persona que dirige cada uno de los departamentos ministeriales en que se divide la gobernación del Estado: la ministra). Se sospecha que cuando algunas miembras del gobierno llegaron en tropel a ocupar sus cargos, no tragaron por el aro de la O y se encaramaron al rabito de la A, dijera lo que dijera la RAE. Total, ¡eran ellas las que echaban la firma! Y la RAE ¡Trágala, trágala!Médica (desde 1984 ya no es sólo la mujer del médico, sino también la persona legalmente autorizada para profesar y ejercer la medicina, en femenino). Con la salud no se juega.Ginecóloga (el término masculino aparece por primera vez en el diccionario de la RAE en 1914. A partir de 1936 surge también la forma femenina como persona que profesa la ginecología -parte de la medicina que trata las enfermedades especiales de la mujer- No sólo los expertos, las expertas también mandan.Sastra (desde 1803 la mujer del sastre o la que tiene ese oficio). Sastras y modistillas, pero los modistos si son de alta costura, vienen de París en 1984.Bombera (la forma femenina para esta profesión aparece en 2001. En la edición del diccionario de la RAE de 1989 sólo existía bombero como término masculino). Las pioneras fueron rápidas extinguiendo fuegos.Clienta (En 1984 existe la forma femenina refiriéndose a mujer que entra en un establecimiento o utiliza los servicios de un profesional o un establecimiento; junto a la forma común para ambos géneros cliente, definida como persona que utiliza con asiduidad los servicios de un profesional o empresa. Así se mantiene en la edición de 2001. Está previsto añadir una corrección en la 23ª edición para incluir la acepción de programa o dispositivo que solicita determinados servicios a un servidor del que depende). ¿No se cree conveniente precisar que los hombres también entran en los establecimientos? Ellos son habituales, mientras que ellas van de compras, pero ambos siempre tienen razón.Bedel (el término bedel ya aparece en el año 1726 en el Diccionario de Autoridades. El diccionario de la RAE de 2001 incluye el masculino y el femenino el bedel/la bedel: en los centros de enseñanza, persona cuyo oficio es cuidar del orden fuera de las aulas, además de otras funciones auxiliares; pero se corregirá en la 23ª edición añadiéndose la coletilla MORF. U. t. la forma en m. para designar el f. Mi prima es bedel. Y mi primo no se entera.CONCLUSIONES (en serio):Parece que fuimos antes sastras y que nunca llegaremos a frailas, pero hemos conseguido ser juezas, ministras, médicas, ginecólogas, bomberas y clientas. Todavía existen problemas en las Corporaciones Locales, porque aún andamos a medio trecho entre concejales y concejalas y lo mismo sucede en los centros de enseñanza, en donde las andanzas de las bedelas son vigiladas por la RAE si salen de las aulas.Por supuesto, sólo hemos llegado a presidentas de comunidad y jefas de ventas pues todavía somos aspirantes a Presidentas del Gobierno y Jefas de Estado. A las Cancilleras vecinas de reciente cargo, aun pudiendo la RAE atender a su referente real de sexo mujer, la Academia impuso tratar de Canciller, será porque hablando alemán, la susodicha no distingue el femenino del masculino en castellano. Por su parte, la anterior Vicepresidenta se autodesignó así sin consultar a la RAE. ¡Quién pudiera! … Son las cosas del poder.

    ¿Algún miembro de la Academia se atreve a aventurar por qué los cambios sociales precedieron a los gramaticales? ¿Existe alguna razón lingüística que se le escapa a esta lingüista?

    Menéndez Pidal en 1904 afirmaba:

    “Antiguamente se decía la cuchar/las cuchares (en lat. neutro) luego se dijo -ra/ras; antes se decía las andes, luego las andas (en lat. masc.) … Con mayor razón toman -a los sustantivos que significan individuos de los dos sexos para dar forma propia al femenino; así, los anticuados la señor, la infante hoy tienen -a, y se va generalizando la parienta”.

    Los avatares del género femenino en castellano a lo largo de la historia son muchos y variados y las normas han ido cambiando con el paso de los años. También las palabras concretas viven su propia historia, influidas no sólo por cuestiones fonéticas, semánticas y sintácticas, sino también por causas subjetivas, culturales, sociales e ideológicas.

    Menéndez Pidal, aunque refiriéndose a los cambios fonéticos esporádicos, afirmaba que la influencia analógica (influencia de una palabra sobre otra) tiene su principal campo de acción en la morfología, pues actúa principalmente para asimilar categorías de palabras que desempeñan igual función gramatical, por ejemplo, igualando la terminación de los singulares, de los femeninos o las diversas formas del verbo.

    Y algunas explicaciones extraídas del Diccionario de Dudas:

    En el caso de la formación del femenino en sustantivos que designan profesiones, cargos, títulos o actividades humanas, algunas de las normas que hoy recomienda la Academia en su Diccionario de dudas, atendiendo únicamente a criterios morfológicos, son:
    - aquellos cuya forma masculina acaba en –o forman normalmente el femenino sustituyendo esta vocal por una –a. Por ejemplo, médico/médica, ministro/ministra, ginecólogo/ginecóloga, etc. Sin embargo, la propia RAE ha presentado -y presenta- una resistencia feroz a la aceptación de las formas femeninas, como en el caso de médica y ministra hasta que su uso generalizado condujo a la Academia a incorporar estas formas femeninas en el diccionario. – los que acaban en –a funcionan en su inmensa mayoría como comunes: el/la atleta, el/la cineasta, el/la guía, el/la logopeda, etc. En algunos casos por razones etimológicas se presenta la terminación culta –isa: poetisa, profetisa, papisa. En el caso de poeta, existen ambas posibilidades para el femenino: poeta/poetisa. Son asimismo comunes en cuanto al género los sustantivos formados con el sufijo –ista: el/la ascensorista, el/la electricista, el/la taxista.- los que acaban en –e tienden a funcionar como comunes, en consonancia con los adjetivos con esta misma terminación, que suelen tener una única forma (afable, alegre, pobre, etc.): el/la amanuense, el/la cicerone, el/la conserje. Algunos tienen formas femeninas específicas a través de los sufijos –ea, -isa o –ina: alcalde/alcaldesa, conde/condesa, héroe/heroína). En muy pocos casos se han generados femeninos en –a, como en jefe/jefa, sastre/sastra, cacique/cacica. ¿Por qué si los femeninos jefa y presidenta constan en el diccionario desde 1803 y 1884, respectivamente, ha existido tanta resistencia por parte de la Academia para aceptarlos e, incluso, la edición 2001 de la RAE sigue recomendando utilizar el sustantivo en género común (la jefe) o (la presidente) para cabeza superior de un gobierno, consejo, tribunal, junta, sociedad, etc. y para Jefe de Estado cuando se trata de mujeres?). Dentro de este grupo están también los sustantivos terminados en –ante o –ente y, procedentes en gran parte de participios del presente latinos, y que funcionan en su mayoría como comunes, en consonancia con la forma única de los adjetivos con estas mismas terminaciones (complaciente, inteligente, pedante, etc.): el/la agente, el/la conferenciante, el/la estudiante. No obstante, en algunos casos se ha generalizado el uso femeninos en –a, como clienta, dependienta o presidenta.- los que acaban en –l o –z tienden a funcionar como comunes: el/la cónsul, el/la corresponsal, el/la capataz, el/la juez, el/la portavoz, en consonancia con los adjetivos terminados en estas mismas consonantes, que tienen, salvo poquísimas excepciones, una única forma, válida tanto para el masculino como para el femenino: dócil, brutal, soez, feliz (no existen las formas femeninas *dócila, *brutala, *soeza, *feliz). No obstante, algunos de estos sustantivos han desarrollado con cierto éxito un femenino en –a, como es el caso de juez/jueza, aprendiz/aprendiza, concejal/concejala o bedel/bedela. Si el Diccionario de Dudas de la RAE recomienda el uso de estas formas exitosas, por qué el DRAE recomienda lo contrario?María Jesús Lamarca. Lingüista. 

  • Dr_luisantonio

    La RAE no es la PANACEA en cuanto a Términos se refieren, considerando que las palabras CHIDO y CHALE se encuentras en dicho diccionario… por otra parte, se me hace de mal gusto defender de forma irrisoria algo que es intrascendente como si le digo: PRESIDENTE o PRESIDENTA a alguien que preside… el punto es, que siendo mujer u hombre, el término correcto será: PRESIDENTE.

  • Chandra149

    Están nerviosos algunos. Prefieren creer la falacia que circula por la red a las razones vertidas aquí. Al final tampoco son razones morfolingüisticas las que aducen sino puramente ideológicas. La lengua no existe en el vacío, sino en una comunidad de practicantes que le dan forma. Algo de respeto a los filólogos no vendría mal. Lo único que veo es a unos atacando sin argumentos y a otros queriendo lucirse con un patético refrito del documento objetado. Un gesto de humildad sería plantear dudas al menos, pero veo a todos muy seguros de su cacareo.

  • Chandra149

    Recomiéndame alguna bibliografía sobre la “lógica interna de la lengua”. Algunos aquí harian sonrojar al mismísimo Wittgenstein(si estuviese vivo).

  • Clono Lambda

    Dicen que no hay peor ciego que el que NO quiere ver. Lo mismo se aplica acá. ¿Acaso recurrimos al médico para luego cuestionar su diagnóstico? La opinión personal es una buena práctica, pero esta termina perdiendo legitimidad cuando nos atribuimos en tal ejercicio la facultad de expertos en una materia de la que siquiera podríamos aspirar a ser neófitos. Quisiera saber quienes de aquí cuentan al menos con un título universitario en letras o filología para replicar tan altaneramente(que de todas formas no se justifica bajo ninguna forma). Por mi parte, considero que me he enriquecido un poco más en mi magra formación de mi lengua nativa, y de hecho se me ha incrementado el interés en conocer, ya no únicamente su carácter normativo, sino también el denotativo de acuerdo a los aspectos históricos y culturales. Como aporte he visto que además en la Wikipedia señalan que no se trata de un sustantivo epíceno y por otra parte el sustantivo antecedió históricamente a la introducción del verbo (precidir), por lo tanto no es el participio activo. 

  • Irenecaraca

    En realidad, yo creo que el documento que está circulando más que un tema  gramatical,  es uno político;de una “política desesperada” , inconducente
    y odiosa. Irene

  • Marisa

    También son sustantivos cantante e intérprete, por ejemplo, y por muchas mujeres que se dediquen a la canción, no ha salido nadie que empiece a hablar de cantantas.

  • Marisa

    Ni mi tía ni mi abuela son mis parientas, son mis parientes. La parienta es una palabra que me da la impresión que utilizan los varones para referirse, en registro muy coloquial, a sus esposas. Negocianta me suena tan despectivo como lianta. Y los profesores de idiomas tampoco solemos hablar de nuestras alumnas principiantas absolutas, sino de principiantes absolutas. Otras palabras como danzanta y farsanta me suenan igualmente raras. Lo de la parturienta es realmente destacable; pero no parece que sea participio de presente dado que el verbo no es parturir sino parir (de ahí, pariente).

  • Cosas Veredes

    ¿Miembras? Vale. Hablemos de eminencios, pues.

  • Verondh

    Es decir que si hay: 1- hombres que se dedican al arte, y 2- hablantes que quieran enfatizar que tal arte es desarrollado por un hombre; …..es correcto decir “ARTISTO”…. Idem para “guitarristo”, “violinisto”….”ciclisto”, “automovilisto”

  • Verondh

    Es decir que si hay: 1- hombres que se dedican al arte, y 2- hablantes que quieran enfatizar que tal arte es desarrollado por un hombre; …..es correcto decir “ARTISTO”…. Idem para “guitarristo”, “violinisto”….”ciclisto”, “automovilisto”

  • Garcirrey

    La clave no la explicais. En latín, la desinencia “ens” del participio activo de una gran parte de los verbos de donde deriva la nuestra “ente”, no tiene un sentido de género. Esa es la cuestión y no otra. Lo que ocurre es que en la Fundéu -donde hacéis miles de cosas bien o excelentemente- os habéis alineado con la politización del lenguaje, eso que de manera insorportablemente cursi se denomina como “lenguaje no sexista” o “lenguaje inclusivo”. Como cuando justificastéis el término “gerenta”. Hay que mirar más a la lengua y menos a los políticos o a las subculturas ignorantes de la evolución histórica de las lenguas.

  • Akademikos agramatikos

    Si, al final el uso generalizado hará que se vayan aceptando formas incorrectas gramaticalmente, sobre todo desde que se universalizó el desconocimiento de la gramática en la enseñanza, basta ver la indulgencia gramatical de los maestros y profesores con sus propios textos y, ya no digamos, con los de los alumnos. La sociedad entera. Indulgencia por ignorancia. Así que cualquier propuesta, “políticamente correcta”, pasará al diccionario, pronto habrá académicos que “estarán a favor de que se impongan criterios de libertad en el uso de la escritura, por una gramática más democrática”, Exactamente cómo la que teníamos antes de la Academia, incluso antes de que aparecieran Nebrija y todos esos, “que debían ser muy fachas” para no admitir uso de formas como *presidenta y jueza y tenienta coronela y caba primera ¿o cabisa? y soldada de primera, Por poner otros ejemplos de los oficios dentro de la administración para no seguir con los consabidos *ministra, concejala, ujiera,  

    El abuso uso de sufijaciones (de género) dónde no las necesitó la lengua previamente se opone a una de las leyes, la de la economía del lenguaje, que es como la de la gravedad, no te puedes librar, te puede molestar que exista, pero está ahí, insoslayable y como ley lingüística opera en todas las lenguas las vigentes y las extintas. Puedes imaginar un mundo mejor, en el que no existen, la gravedad, o la tendencia de las lenguas a economizar sonidos, a abreviar paradigmas, a reducir elementos,     

    Por otro lado se cae con facilidad en el catetismo ilustrado, esa generalizada y famosa confusión de género gramatical y género social (sumado a las fantasías sexuales del personal, que no son pocas) que hace que se busquen concordancias eufónicas entre sustantivo y adjetivo entre otras. 

    Pues por la misma agramatical y ridícula moda de añadir o inventar morfemas de genero, un obispo iletrado, dios no lo quiera, podría reclamar ser tratado como *Su Ilustrisimo y un magistrado agramatical y, un tanto susceptible, reclamar que se dirijan a el con el trato de *Su Señorio. 

    Imaginen una sala de tribunal. a este paso, llegaremos a escuchar una expresión de este tipo 
    .- A ver. ¿que insinúa el fiscal cuando se ha dirigido a este Magistrado llamándome Señoría? Señoría es, en todo caso la Jueza de la Sala contigua. A mi se me dirige usted como Señorío. Que le quede claro o le hago desalojar.

    Amigos tengo que confesarles una triste verdad: La gramática no es democráticamente consensuable, que decepción. 

    Pero me uno al la corriente de opinión, que si no es la mayoritaria, es la mas guay, y joven y feminista, y reivindicativa y democrática, Porque los otros es que no son demócratas. 
    Así que  mejor,  prosigamos con la confusión, Y, ¿por qué, ya puestos, no votamos a mano alzada los significados léxicos? y así los diccionarios serán políticamente correctos y no ofenderán a las minorías étnicas ni a los discapacitados físicos ni psíqicos ni químicos o atronáuticos. Y los niños, pobrecitos, no sufrirán con los verbos. “esos malos modos de las formas pasivas y subjuntivas”  total, ¿para qué? si se entiende igual. Y de paso votamos por las letras ¿para qué queremos las H y las B y V y la G y la J o  C y la Q? si la ke mola es la K. (¿verdá mosterin?)

    y la RAE se disolverá y fundaremos una oenegé que se llamará Akademikos de la lenguas sin fronteras gramátikas para que cada uno able y escriva y prenuncie como le   prive sin ke vengan a molestar unos fachos malaonda.

  • Garcirrey

    Sra. Lamarca:

    Con todos mis respetos, ¿es Ud. hablanta y escribienta? Además, hay razones estéticas, no me diga Ud que “principianta” no suena horrible. Pero bueno, la pena es que un feminismo o progresismo mal entendido, nos lleva a la prostitución del lenguaje y la lengua. Una pena. Dentro de poco, con todo esto del lenguaje no sexista o inclusivo se nos va a hacer imposible hablar o escribir en público. No sé si Ud. ha ido a alguna asamblea del 15-M, si no, le recomiendo fervientemente que vaya. Se daré cuenta de lo ridículo y cursi que puede llegar a ser ese ataque acientífico contra el lenguaje que tan de modo está.
    Saludos.

  • Abs

    una palabra dicha incorrectamente por mucho tiempo, es aceptada como correcta a la larga. sin importar si el origen de la palabra presidenta sea correcto, con el tiempo se convierte en aceptable,

  • HOMBRE DE MAYO Y DE MAYA

     Por qué no la hacés mas fácil: fijate en el Diccionario de la Real Academia Española, y también fijate en el art 87 de la Constitución Nacional.
    Esto les aconsejo a mis estudiantes y estudiantas, que son futuros docentes y docentas,  y tambien que tienen que ser tolerantes y tolerantas con las opiniones presentes y presentas. Y este escrito lo hago para los que estan ausentes y ausentas, a mis parientes y parientas, oyentes y oyentas, aspirantes y aspirantas competentes y competentas. Por eso hay que ser pacientes y pacientas con las opiniones divergentes y divergentas de la gente y la genta con su cultura creciente y crecienta.
    JAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJA

  • Bulmaro Reyes

    Si son tan alabados los latinos, que no pudieron contener su lengua dentro de los límites de la “disciplina gramatical”, no sé por qué es tan reprobable que otros pueblos lo hagan. La sonrisa será de la historia.

  • BUSIED_SIERRA

    NO CONVENCE SU ARGUMENTO, PERO ES PRESIDENTA YA Q LO ACEPTO LA ACADEMIA REAL ESPAÑOLA CON O SIN ARGUMENTOS, MAS SI SE VA UD A LAS NOTICIAS CHILENAS NUCA LE DICEN PRESIDENTA A LA PRESIDENTA BACHELET, SI NO COMO LA PRESIDENTE. GRACIAS

  • Atalaya1403

    Disculpa, pero te quieres ahogar en un vaso de agua con este tema, para mi parecer me guio por -ente- y ya, y mantengo un buen léxico alejandome de los políticos inclementes con el Castellano.

  • Esteto del lenguaje

    Si tanto pelear para que la terminación -a sea femenina, ¿por qué no empezamos por quitársela a palabras que acaban en -a pero también son masculinas? Por ejemplo: el logopedo, el futbolisto…

  • Esteto del lenguaje

    Mmmm, ya han borrado mi mensaje anterior. Tch, tch… Pueden borrar mis mensajes, pero les recuerdo que la gente no es tonta y va también a contrastar estos datos a otros sitios, no son Vds la última cocacola tirada en el desierto.

    Me parece que parten Vds de un error de base apropiativo. La “a” al final de las palabras no marca necesariamente femenino. Pero me remito a otros hechos: ¿por qué no dicen “cantanta”? O mejor aún, ¿por qué no utilizan las feministas el femenino ya existente de la palabra, es decir, “cantatriz”? Ya que no les repugna llamar “poeta” a una dama que escribe poesía, cuando tienen a su disposición el femenino de esa palabra, ¿debemos esperar que en un posible futuro peleen para que se diga “poeto”, tras haber presionado para que la RAE borre de sus archivos el verdadero femenino de esa palabra, “poetisa”?

  • Esteto del lenguaje

    Ooops, lo siento, me retracto. No han borrado mi primer mensaje. Sólo que esto organiza los comentarios por defecto de una forma que no es su orden cronológico. Pues muy bien. Está uno tan acostumbrado a que elementos de ciertas tendencias borre los mensajes, aunque cuenten la verdad, sencillamente porque no le gustan, que ya ve fantasmas por todas partes.

  • Checharquera

    No sé de dónde sacan que “presidente” viene de “ente”. La palabra “presidente” es un PARTICIPIO ACTIVO. Por lo tanto, sigue la terminación -nte propia de ese participio. Por ese motivo, NO es correcto decir “presidenta”, como no es correcto decir “estudianta” o “amanta”. La terminación -nte en castellano (como sucedía en el latín con -ns, -ntis) es propia para los dos géneros. Por eso, es incorrecto decir “presidenta”. Si la RAE después lo acepta por su uso, es otra cosa.

  • Checharquera

    ¿Qué tiene que ver que hayamos dejado de hablar latín hace tiempo? Las marcas del latín en el castellano son muchas y extensas. Con ese criterio, hay que dejar de usar la mitad de nuestras palabras.

  • http://www.facebook.com/people/Frank-Baeza/1751768386 Frank Baeza

    Bien resumido. No satisface esa explicación “lógica”.

  • Brick

    Completamente de acuerdo Luis. Le pregunté por “Face” a Josefina porque si quiere ser presidentA, se dice diferentE. ¿No debería ser diferentA?. Y…. que me reporta a la administración del “Face” como agresivo. Ya no puedo escribir en el muro de Josefina. jajajajaja.

  • http://www.facebook.com/retruco Pablo Díaz Rigby

    Es curiosa la cantidad de comentarios de expertos que atacan la bienintencionada explicación de Fundeu. ¿Qué parte de “está aceptado por la RAE” no se entendió? 

  • http://www.facebook.com/miguelape65 Miguel Antonio Peña Peña

    Pero, aparte de todo de anterior, se debe tener en cuenta la fonética, la armonía y el estilo: por muy aceptado que esté por la Academia, jueza ¡suena y se ve horrible! Además su uso no aporta nada a la igualdad de géneros que, como en muchas otras cosas, solemos irnos más por la forma que por el fondo.

  • Esteban Cid

    ¡Gracias por estos argumentos!  Comparto otros, de mi autoría, que los complementan: 
    https://www.facebook.com/notes/esteban-cid/presidenta-o-c%C3%B3mo-intentar-el-ninguneo-incluso-desde-el-nombre/10150436382089612

  • Ferhercal

    Me parece que Luis es como Gabino Barrera, que no entiende razones. Pero además por si fueran pocos los argumentos gramaticales que te están exponiendo, puedes consultar la Real Academia Española, para que veas que sí es correcto. A menos que ya quieras escribir la Real Academia de Luis.

  • Julio A.

    Si es correcto decir “presidenta” para denominar a “la que preside”, cabe también que sea correcto decir “presidento” para “el que preside”, porque a fin de cuentas, “presidente” carece de género, ¿no? El amanto y la amanata, el estudianto y la estudianta, el cantanto y la cantanta, el sirviento y la sirvienta… por aquello de la igualdad de género y, si los hablantos y las hablantas así lo deciden, con olvido parcial de lo que de economía de lenguaje corresponda al tema.

  • Cyrene

    La explicación me parece muy buena sobre todo porque hace tiempo yo les aseguraba a algunos amigos que decir “presidenta” era tan correcto como decir “sirvienta” en lugar de “la sirviente”; he visto que han mencionado que la desinencia que determina el género es la -a para femenino y la -o para masculino, pero existen palabras como “el taxista, el poeta, el lingüista, el pianista, el pediatra, el turista, el electricista…” que si bien no son participios sino sustantivos, son masculinos y otros como “la mano, la modelo, la testigo, la radio…” que son femenino y terminan en “-o”

    El hecho es que los participios activos no requieren género y si bien es cierto la terminación en “-e” no es ni femenina ni masculina y aparentemente no hay razón para cambiarle el sufijo a “femenino.
    La cuestión aquí es que la palabra “presidenta” está registrada por la RAE y que lo único que hay detrás son puras cuestiones socioculturales, tan acostumbrados estamos a los presidentes hombres que se realiza una analogía creyendo que la palabra está en masculino y se cambia a femenino.
    Aún así estoy de acuerdo con que la palabra presidenta sea utilizada. 
    Gracias por tu explicación filológica.

  • http://www.facebook.com/grim.aguilar Ignacio Grimaldo Aguilar

    Entonces para que en la lengua haya “estudiantas” sólo faltan mujeres que estudien

  • Ritovega

    bueno, me parecio que ibas bien, pero terminaste mal, te explico, tu ejemplo final el de ”sirvienta”, no aplica porque la palabra correcta sigue siendo “sirviente” aunque sea femenino, lo que falta es que aprendas a comunicarte y expresarte y si es que esa palabra la escuchaste de algun amigo, familiar, o algun conocido, has lo correcto “corrigelo de sus errores y no caigas en ellos”.
    saludos  y que estas (estes) bien…

  • Esteban Cid

    No creo que el debate sobre estas formas (“presidente”/”presidenta”) lleve a la conclusión de que alguno/a de los participantes necesite aprender a comunicarse y expresarse… Si ese fuera el caso, entonces te recomendaría aprender que el imperativo de “hacer” para la segunda persona de singular se escribe “haz” y no “has”…

  • Andrea

    La RALE no es perfecta, es perfectible, por ello se reúnen los académicos para revisar las palabras, digame si no como han incluido cantinflear, por mencionar alguna y anlicismos que la tecnologia demanda, pero no han corregido otras de probado sesgo y discriminación, lease como no significan lo mismo aventurero/aventurera, zorro, zorra, y otra serie de palabras

  • Andrea

    La RALE no es perfecta, es perfectible, por ello se reúnen los académicos para revisar las palabras, digame si no como han incluido cantinflear, por mencionar alguna y anlicismos que la tecnologia demanda, pero no han corregido otras de probado sesgo y discriminación, lease como no significan lo mismo aventurero/aventurera, zorro, zorra, y otra serie de palabras

  • Andrea

    La RALE no es perfecta, es perfectible, por ello se reúnen los académicos para revisar las palabras, digame si no como han incluido cantinflear, por mencionar alguna y anlicismos que la tecnologia demanda, pero no han corregido otras de probado sesgo y discriminación, lease como no significan lo mismo aventurero/aventurera, zorro, zorra, y otra serie de palabras

  • Jaimelendez61

    Excelnte!

  • Jaimelendez61

    Es usted una mujer?   Pues es EXCELENTA!!

  • Jaimelendez61

    Por eso la “Presidenta” es “Excelenta”

  • Miguel Torre

    En Córdoba , por ejemplo, al Papa, como es hombre, deberíamos llamarlo ELPAPO.

    Miguelete Tower

  • Aviojo

    Presidente “SI” es un adjetivo y es la primera definición de la RAE ver http://lema.rae.es/drae/?val=presidente

  • Ecfres2

    El que la RAE lo acepte no significa que sea correcto (o de verdad te puedes fiar de una academia que acepta como correcto la palabra “cocreta”). Vamos por favor. Lo correcto es decir la presidente y punto. la palabra viene del latin y es asi, no hay discusion posible, como ahora nos aprovechamos de cualquier estupiez para hablar de igualdad de genero, que poco respeto por el castellano

  • http://www.manualdeestilo.com Manual

    La RAE no acepta la palabra “cocreta”, la recoge precedida de un símbolo rojo que indica que es una forma incorrecta. 

  • Camila

     Qué horror, ¿cómo va a decir generalmenta, si no es un participio activo de nada?

  • Camila

    Lo único que saco en conclusión es que la lengua española,  además de ser cambianta, porque incluye nuevos vocablos que surgen dentro y fuera de ella, es que es desconcertanta, posee flexibilidades increíbles, lo cual la hace desordenada, el hecho de que se diga sirvienta no significa que sea correcto, tal vez porque habían mucho más mujeres en ese oficio se percibió natural; tal vez decir, estudianta y cantanta suene muy feo y por estética colectiva se excluyó, pero si a alguien le hubiera sonado feo sirvienta, pudo no haberse usado nunca. El asunto es que parece que el uso colectivo predomina sobre la lógica gramatical.

    Quisiera saber si es así, porque si es así estamos fritos, tendré que estar pendienta de todos los textos de la lengua todos los días, porque mi lógica no funcionaría nunca.

    Si la RAE acepta la palabra presidenta es asunto de revisarlo, y explicar porqué no se dice cantanta, si es lo mismo. No creo que sea complicar nada, más bien es simplificar las cosas bajo la mirada de leyes gramaticales reconocidas por todos.

  • Paloma

    ¿Por qué la RALE incluye presidenta y no conferencianta? Gracias

  • Hugo

    Gente! no olvidemos que las lenguas son construcciones sociales… asi que si la sociedad argentina comienza a utilizar el vocablo presidenta, excelenta, fuerta o lo que quieran, va a estar bien porque nosotros así lo decidimos… si bien hay reglas que se deben respetar, las lenguas son organismos vivos… 

  • Juan

    Entonces habria que decir por ejemplo docenta, por favor no sean ridiculos. Tambien la rae acepto la palabra agora en vez de ahora, murciégalo en vez de murciélago, pilotar en vez de pilotear. La rae es un desastre en vez de mejorar el idioma lo empeora nivelando para abajo. 

  • http://profile.yahoo.com/4VNIGUKRD5YNJJDHUQIB3IX3WM Edward

     totalmente de acuerdo. El querer defender por medio de pseudoafirmaciones basadas en historia linguistica y explicaciones de derivativas del latin no valen, además de que las combina a su conveniencia. El “ente” derivado del verbo ser, es totalmente correcto y quieren desvirtuar esa explicacion tan clara que “circula por internet” acerca del participio activo comenzando con decir que ya no se usa…. pero eso sí, para su explicación variada y desconcertante de explicaciones intelectualoides, mezcla toda clase de reglas gramaticales del latin, del griego, y  “de las (demás) lenguas de las que la nuestra procede” para argumentar que presidenta está bien dicho. En nuestro idioma y en varios más, que nada tienen que ver con el nuestro – el inglés para no irnos tan lejos – tambien tiene una regla que se aplica en nuestro idioma: cuando el sustantivo no tiene género y hay que darle uno por el contexto, se utiliza el masculino como genérico. Aunque en el caso de presidente, ausente, presente, disidente, etc, ente es lo correcto y esta persona, trata de desacreditar con lo que antiguamente llamaban sofismas.

     Además, se nombra “manual” otro sustantivo sin género y al cual se le atribuye inmediatamente el género masculino cuando se le trata como sustantivo. Eso debía ser más que explicativo, para que ni siquiera hubiera escrito esta hilación de conceptos mal engarzados y revueltos.

  • http://profile.yahoo.com/4VNIGUKRD5YNJJDHUQIB3IX3WM Edward

     http://lema.rae.es/drae/?val=presidenta
    verás en la definición, que cuando trata de jefe de estado, dice “presidente” y dice JEFE no JEFA

  • Ro_aldi

    Una salvedad….con respecto a “sirvienta”, no hay comentarios, ya que la capacidad de servir honra a quien lo practica, cosa que la Sra. Presidenta ó Presidente, como les guste, no tiene la más pálida idea, eso sí, sirve a sus propios intereses….$$$$$$$$$$$$$$$$$$$$$$$$$$$$$$$$$$$$$$$$$$$$$$$$$$$$$$$……..

  • Cirilorf

    . La palabra “presidenta” figura en el Diccionario de la RAE como un sustantivo femenino, luego es de suponer que su uso sea
    correcto. El participio activo designa a la persona que está ejerciendo en ese
    momento la acción de verbo. No hay que confundir la gimnasia con la magnesia.
    La Presidenta de la Comunidad de Propietarios puede ser la presidente de una
    reunión (la que la está presidiendo en ese momento), sin dejar de ser la
    “Presidenta de la Comunidad”. Cirilo Rodríguez

  • Lgcampicllo

    Me parece que aquí hay mucho borrico que no sabe distinguir un adjetivo de un sustantivo. Está bien que os mostréis conservadores, pero hay que tener un poco más de pudor a la hora de mostrarse IGNORANTES.

  • http://thereadometerproject.blogspot.mx/ Everlim

    Tremenda tontería. En cualquier caso, “presidente” no es el masculino, sería “presidento”, si como dice la autora, accedemos que nuestra bella lengua cambie. Y en vez de “estudiantes” ahora tendremos “estudiantos” y “estudiantas”, aunque quien sabe si sigamos siendo “pensantos” y “pensantas”.

  • Gen

    y las excepciones? que ejemplo claro es el de sirvienta! porque jamas se plantea y si se preocupan tanto por Presidenta? sera que las sirvientAS no son  ”gente como uno” che y por eso le restamos importancia?

  • Miriam

    Muy aclaratoria yactual

  • Gaboloino

    Ese es tu argumento? Es una broma verdad? Para entender la labor del diccionario, hay que tener en cuenta que su carácter no (solo) es normativo, sino, sobre todo, descriptivo. A diferencia de su gramática, en la que sí establece normas, la motivación principal del DRAE no es realizar una lista de palabras que se pueden decir, sino registrar los distintos usos que los hablantes hacen de las palabras. Muchas veces, independientemente de que a la RAE le guste o no la forma en que se construyen estos términos.

    Por eso, cuando decimos que la RAE ha admitido una palabra, estamos siendo incorrectos. La RAE no admite palabras; la RAE incluye, incorpora o registra palabras. Y el criterio no es otro que su uso. Si la RAE detecta que un término es usado por una mediana generalidad de personas con una acepción determinada, su misión es incluir esa acepción en el diccionario. El objetivo último de un diccionario, no lo olvidemos, es que cualquier persona pueda saber qué significa una palabra que otra persona acaba de decir en la calle, no saber qué significado quieren que le demos los académicos.

    Así que, nos guste o no, si los ciudadanos se acostumbran a usar palabras como marica, okupa, culamen o pepero, lo lógico es que la RAE las incluya en el diccionario.

  • Jairo

    Sin duda alguna, el articulo no expone más que pretextos del autor para justificar errores gramaticales propios difundidos entre los hispanohablantes. Por favor, señor autor y seguidores, es cierto que el idioma escrito es dependiente del idioma hablado, sin embargo, con base en éste (el idioma hablado) se logró enmarcar unas reglas para que en futuro no se cometieran errores como éste. Ser presidenta es a ser presidente como ser conscienta es a ser consciente. Ayudémonos todos para acabar con el mal uso de la lengua.

  • http://www.facebook.com/nicolasrosastinazzi Nicolás Rosas

    exacto.

  • http://www.facebook.com/nicolasrosastinazzi Nicolás Rosas

    y si bolas, cual sería sino el idioma correcto? el que usamos ahora, ese al que te acostumbraste? el que se usaba en la época de Colón, de San Martin? porque te garantizo que por mas reglas que pudieron existir, ni por asomo hablamos de lo mismo… ni que hablar de una persona que habla español en españa, en chile, en argentina o en repuplica dominicana… te parece que se habla igual?? con el criterio de ustedes habria que pensar a la lengua como tan invariable como las leyes de la termodinámica. Y no es así.

  • http://www.facebook.com/nicolasrosastinazzi Nicolás Rosas

    eminencia no hace referencia a lo femenino, no te da para ver la clara diferencia, pelotudix???

  • http://www.facebook.com/nicolasrosastinazzi Nicolás Rosas

    se acepta feminizar el termino sirvienta no por estética, sino por asociar a la servidumbre con la mujer, no te das cuenta de las implicaciones discriminatorias??? ni hablar de lo arriba citado sobre zorro y zorra, aventurero y aventurera, son muchas las palabras que en femenino son insultos y en masculino son virtudes o señales de superioridad. Fijate lo sexista que es nuestro idioma que para referirnos a las personas decimos “el hombre”nunca vi un debate asi por el termino sirvienta, lo irritante es para quien no comparte la opinión política de la mayoría que puso en el gobierno a la presidenta que no soporta nada de lo que ella proponga. Juez no es una palabra masculina, entonces por que aceptamos decir jueza pero no aceptamos decir presidenta, es la misma relacion de palabras.

  • Grover

    En el uso coloquial, hay barra libre ;), en el uso discursivo, es 18 años, hielo y soda ;) y hay que respetar las reglas, naadie puede beber 18 años con agua hervida o con limón; Cada Uso tiene su Regla..

  • Irma Wilder

    Las amantas de mi marido me tocan tanto las narices que dejo de ser pacienta con su actitud. Una es cantanta, otra paseanta, la de más allá una mujer influyenta (¿acaso presidenta o tal vez manganta?), ¡si hasta incluye una parienta (¿la parienta seré yo o una prima segunda?). ¡Ay, mi marido tiene amantas a manta!

  • larranfilms larran

    Sos Un ignorante importante y lo peor es que te crees culto.