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Español neutro o internacional

por Alberto Gomez Font

Los nuevos medios están cada vez más adaptados a la dinámica de la globalización, son cada vez menos locales y más internacionales, y eso hace que se sienta necesario un español internacional. En muchas ocasiones es complicado o incluso imposible encontrar una palabra que entiendan todos los hispanohablantes; pero de lo que se trata en realidad es de hallar una expresión que permita comunicar con todos de una sola vez.

La velocidad que proporciona la red hace que cualquier término se difunda como nunca antes lo había hecho, nos comunicamos sin importar distancias ni fronteras políticas. Podemos entablar conversaciones con otro hispanohablante al otro lado del océano, o bien leer una noticia de un medio de otro país a un solo clic de distancia. El español ocupa el tercer lugar de la lista de las lenguas más usadas en la red, ahora bien, no todos empleamos el mismo español.

Al hablar sobre la modalidad del español que no es propia de ningún país en concreto y que puede funcionar bien en todo el ámbito hispánico se utilizan distintas denominaciones: los traductores hablan del «español neutro», pues sus clientes les piden que traduzcan algunos textos, sobre todo comerciales, a ese tipo de lengua. También se llama neutro al español hablado sin acento de ningún sitio en particular.

En tiempos en los que se habla de la globalización, también se menciona, cómo no, el «español global», es decir, aquel que se mueve como pez en el agua por todo el mundo. Lo contrario del «español local» o de un país o región determinados, es el «español general». El «español estándar» es, como su nombre indica, el ajeno a los localismos y a las características propias de una u otra zona dialectales.

Y, finalmente, el «español internacional» es el que no es nacional ni local y puede usarse en la comunicación con hablantes de cualquier país hispano sin riesgo de que se produzcan fallos en la transmisión y la recepción del mensaje. Son, pues, distintos nombres para una misma realidad, si bien los dos más usados son neutro e internacional.

Esa realidad se caracteriza en la lengua escrita por el uso de un léxico común, completamente comprensible por todos los hablantes, y en la lengua hablada se distingue porque no tiene la entonación, la música o el acento de ningún sitio en particular.

El español neutro tiene un claro fundamento comercial: es mucho más barato hacer una sola traducción al español. Además del audiovisual, los programas o máquinas y sus respectivos manuales de instrucciones, el uso de una única versión reduce los costos que conlleva la creación de textos o doblajes complementarios, publicitarios, promocionales, documentación de ayuda, material de formación, etcétera.

El uso del español neutro tiene muchas más ventajas, según Xosé Castro: «[…] este es el momento adecuado; las comunicaciones se modernizan y agilizan. Además, los principales motivos que, como lingüistas hispanohablantes, deben motivarnos para utilizar el español neutro son: lograr una progresiva unificación de neologismos en todos nuestros países; hacer que nuestro idioma sea competitivo y asequible para un mayor número de fabricantes; ampliar el mercado de la traducción y evitar la disgregación de nuestra terminología, lo que solo puede traernos perjuicios a largo plazo como comunidad.»

Lucía Rodríguez Corral plantea la existencia de «una variedad de español válida para todos los países de habla hispana, distinta a la variedad local y común para todos los hispanohablantes». También hace referencia a los medios de comunicación: «Los medios (sobre todo la televisión y el cine) ayudan a difundir una misma lengua en todos los lugares a los que llegan. […] en los medios de comunicación tiende a usarse un español exento de regionalismos, en ocasiones de manera consciente. […] El español que se difunde en los medios es homogéneo internacionalmente, y esto unido a la gran influencia que estos tienen sobre la población, ayuda a unificar el español en el mundo. […] hablar un español estándar no es algo abstracto, como en principio pueda parecer, sino que tiene aplicaciones prácticas, incluso comerciales.»

SOBRE EL AUTOR/A

Alberto Gómez Font es coordinador general de la Fundación del Español Urgente,  profesor en cursos sobre el buen uso del español y coautor de varios manuales de estilo. En Twitter, puedes encontrarlo en @GomezFont.

  • victor

    En teoría está muy bien. Pero ¿quién determina qué es español neutro o no?

  • María

    ¿A qué nos ceñimos exactamente para conseguir un español neutro?, ¿al español peninsular y la pronunciación de la “c” y la “z”? o, ¿al seseo de los hablantes hispanoamericanos e, incluso, de bastantes españoles peninsulares y de Canarias? Porque si lo que estamos buscando es un español “sin acentos”, de alguna manera habrá que pronunciar “zapato, decisión…”.

    ¿Cuál es la variedad de español que se plantea?, ¿la idea es crear nuevos términos o vetar los que ya existen en determinados países de hispanohablantes para un español “global, neutro, internacional…”?

  • http://www.facebook.com/fernandezdepalleja Fernández de Palleja

    Básicamente es feo, además de que es horrible escuchar a los niños hablando como dibujitos animados (lo que revela, tristemente, que no oyen a sus padres sino a la tele).
    “El español que se difunde en los medios es homogéneo internacionalmente, y esto unido a la gran influencia que estos tienen sobre la población, ayuda a unificar el español en el mundo.” Esta declaración deja bastante manifiesto un intento de emparejarnos cual ovejas, de hacernos cantar a todos la misma tonadita boba y evitarnos el trance de escuchar la música de nuestras voces. Todo por la plata.

  • Gomezfont

    En español neutro se opta por la pronunciación mayoritaria de esas letras, es decir, se trata de un español seseante, como el que se habla desde Chicago hasta la Patagonia, pasando por las Antillas, las Canarias, Ceuta, Melilla, gran parte de Andalucía, y extensas zonas de Extremadura y de Murcia.
    En cuanto al léxico se procura encontrar soluciones que se entiendan en todos los países y en ocasiones se opta por términos que no se usan en ningún sitio, pero son conocidos por los hablantes, como el caso de “emparedado” en lugar de “torta”, “sángüich” o “bocadillo”.

  • Alberto Gómez Font

    No hay ningún organismo oficial o no oficial e el que haya un grupo de lingüistas que determinen esa variedad.
    Hasta hoy han ido fijando esa variedad los estudios de doblaje y los de grabación de anuncios publicitarios.

  • Felipe

    María, si dices “Sapato” también te entiendo!… ciertas entonaciones o pronunciaciones particulares, por diferentes que nos puedan resultar no impiden el entendimiento. Cuando un argentino dice “plasha” entiendo que se refiere a ese lugar donde el mar se encuentra con la arena y las chicas en bikini… no que de pronto mi interlocutor se ha convertido en ruso…  Para plantearse exportar cualquier cosa, o plantear un terreno común, lo primero que debe hacerse es estar dispuesto a hacer renuncias y concesiones y sobre todo desear entender. Victor, lo que determina que un vocablo sea global, internacional, neutro o standard, es la cantidad de personas que lo entiendan, no una persona con un cargo en alguna institución lingüística… No olvidemos que practicando, cuando toque, un español neutro, también aprenderemos a denominar una cantidad de cosas, situaciones y sentimientos de forma diferente. Puede ser enriquecedor para nuestras propias maneras de hablar, que dicho sea de paso, tenemos también el deber de mantener… 

  • Alberto Gómez Font

    Disiento, Fernández, de que se trate de “todo por la plata”, si bien es cierto de que se trata de un español creado por intereses comerciales, con el fin de abaratar costos de producción.
    En cuanto a lo de “feo” también disiento, y aquí se trata de una mera cuestión de gustos: a mí sí me gusta el neutro y me parece una variante tan válida como cualquier otra, teniendo en cuenta que nadie la usa para conversar.
    También disiento de que se trate de “emparejarnos cual ovejas” y de que “cantemos topdos la misma tonadita boba”, pues, insisto, se usa solo en doblajes y en publicidad, y jamás nadie ha pretendido que esa sea la forma de hablar ni que desaparezcan las preciosas tonalidades y músicas de los variados acentos con los que se habla nuestra lengua.

  • Alberto Gómez Font

    En efecto, como dice Felipe, si logramos conocer algo (o bastante) del español neutro podremos ampliar (nunca reducir) nuestra forma de comunicarnos y lograr que sea más facíl la comunicación en determinadas situaciones. (En este caso me refiero únicamente al aspecto léxico y no a la entonación).

  • María

     Por supuesto, intento entenderlo y sobre todo, respeto esta opción.
    En cuanto a lo de la pronunciación, en ningún momento he dicho que no se entienda lo que dice una persona de cualquier otra región o país por su acento, al revés. Y, precisamente por eso, considero que un “español neutro” no es necesario.
     ¿Se podría realmente lograr que tantos millones de hispanohablantes lograsen hablar de la misma manera? Por no hablar, de la pérdida de indentidad que esto conllevaría a la larga… Yo no estoy dispuesta a renunciar a mi manera de hablar en algunos aspectos (y no hablo de regionalismos…), como comenta usted, Felipe. Puede que sí a contemplar nuevos términos y al intento de enriquecer nuestra lengua.

    Entiendo la idea y lo que quieren conseguir, es más, no me parece una mala aportación para unir a todos los hispanohablantes. Desde luego, es un reto que apunta muy alto, por no hablar de un reto imposible.

  • María

    Muy bien, si solo nos estamos refiriendo a un español comercial. Podríamos comparar el doblaje de una serie tan conocida como es “Friends” al mexicano, por ejemplo, y luego, verla con doblaje al español peninsular. Hay muchos momentos cómicos que, probablemente, un mexicano no apreciaría del mismo modo con un doblaje al español peninsular, y del mismo modo, le pasaría a un español que viese la serie doblada al mexicano.  Si aplicamos esto a la publicidad, para encontrar un término medio ( y sólo hablo de dos variedades distintas de todas las que hay), ¿no sería muy complicado que un anuncio televisivo causase el mismo impacto en todos los medios hispanohablantes?, por ejemplo.

  • Alberto Gómez Font

    No se trata, María, de que todos los hispanohablantes hablemos igual. Nadie ha dicho eso nunca. Se trata (y eso sí lo he dicho ya) de una variante para el comercio, los doblajes, la publicidad, los manuales de instruccciones, la redacción de noticias en medios trasnacionales y poco más.

  • Alberto Gómez Font

    Lo que tú percibes como “mexicano” es español neutro, que tiene algunos rasgos de la forma de hablar de México DF. No hay doblajes al español de México, sino al neutro. El único país donde se dobla al español local es España.
    Y los anuncios televisivos de marcas internacionales se graban en español neutro para todos los países excepto para E`spaña.
    Somos los únicos que nos resistimos a aceptar una variante compartida con los demás…

  • Cesar Morales1985

    Muy interesante su blog, tienen una forma tan vaga de escribir, se ha perdido el buen uso del español

  • María

     Entonces, entiendo, que el español neutro es el común que se intenta conseguir pero con rasgos distintivos, ¿no? Como pueden ser el acento… Corríjame, si me equivoco.

    Aunque es innegable que el doblaje que yo percibo como “mexicano”, por muy neutro que resulte en México, en otros países, se aprecia de manera muy clara la diferencia entre ese español con el peninsular, el argentino, etc.
     
    Es decir, al resto de países hispanohablantes, se dobla con esta variedad de español que, en mi humilde opinión poco tiene de neutra. Mientras que en España, es el único país al que se dobla al “español local” (más bien de regiones concretas de la Península, sin seseo). ¿He entendido bien?

    Personalmente, no me niego, querría entenderlo primero para poder comprender la necesidad de esta nueva variante y, a la vez, común para todos.

  • Yehudah Fecene

    Esta “koiné” española, ¿qué rasgos fonéticos tiene? ¿Qué léxico es el más utilizado? ¿Han recurrido al corpus del español y han escogido los vocablos comúnmente utilizados en la lengua literaria o han hecho estudios de campo para averiguarlo? ¿Solo se utilizará en ámbitos publicitarios o pretenden extenderla a otros usos? ¿Puede suponer un peligro de empobrecimiento del lenguaje si se limitan los vocablos para que todos los hablantes de español puedan acceder al significado? ¿ Se tienen en cuenta otras circunstancias personales del receptor, como su origen social o nivel cultural o solo lo reducen a tener en cuenta su localización geográfica?  ¿Qué necesidad hay de crear esta lengua artificial si todos nos entendemos en esta lengua?
     Por poner un ejemplo personal: yo entiendo perfectamente el judeo-español, que es la variedad más alejada de la lengua estándar que existe en nuestro idioma, con un léxico muy peculiar y con influencias de lenguas muy diversas. Incluso entiendo, desde un punto de vista sesquilingüista, otras lenguas románicas sin necesidad de haberlas estudiado (gallego y catalán), por lo que encuentro algo ofensivo que alguien tenga la necesidad de imponerme una norma que no necesito como hablante.

  • Gomezfont

    Nadia te impone nada, Yehudah, ni nadie pretende empobecer el español, ni nadie está inventando nada nuevo.
    Se trata, simplemente, de un tipo de español que existe desde mediados del siglo pasado y que hoy, con el desarrollo de los medios de comunicación, se usa más y se siente más necesario en determinados ámbitos.
    Un ejemplo claro y que funciona bien desde hace decenios es el español usado en la redacción de las noticias de CNN-Atlanta en español y de Associated Press en español. Poco a poco, de forma espontánea, por necesidad, se va escogiendo un léxico común para todos los que lean u oigan las noticias de esos medios de comunicación. Es tan simple como eso y no hay detrás ningún complot que pretenda ni deje de pretender extender esa variedad a otros ámbitos.
    Eso en cuanto al léxico. Y en cuanto a los rasgos fonéticos, puedes escuchar español neutro haciendo una búsqueda en Youtube y también escuchando (en Youtube) los consejos de la Fundéu, grabados en español neutro.

  • Gomezfont

    No es el común que se “intenta conseguir”, sino el común que lleva usándose desde mediados del siglo pasado y que muchas veces (no siempre) puede tener cierta similitud con el mexicano capitalino.
    Escucha las grabaciones (píldoras gramaticales) de la Fundéu en Youtube y verás de qué se trata.
    Y sí: cuando se dobla una película del inglés al español se hacen dos doblajes: uno al español neutro (o americano) y otro al español de España (centropeninsular). Y el primero se vende en toda América y el segundo se vende solo en España.
    Pero cada vez son más habituales las telenovelas en las que algunos actores hablan en neutro y es harto difícil saber de qué nacionalidad son, como el caso de los actores que interpretaban los papeles de los hermanos Reyes en “Pasión de gavilanes”, que eran de La Habana, Caracas y Buenos Aires, y hablaban igual: con un español de ninguno de esos tres sitios ni de ningún otro.

  • Alberto Gómez Font

    No hay un “quién” ni unos “quiénes” en concreto. El español neutro lo van creando y lom van delimitando las empresas y los usuarios que lo necesitan. Entre las empresas podemos encontrar medios de comunicación trasnacionales (CNN, Associated Press, Radio Nederland, El Nuevo Herald…) y estudios de doblaje en Miami, México, Puerto Rico o Buenos Aires.
    Entre los usuarios se encuentran los actores y locutores especializados en hablar con acento neutro.

  • Paula Tizzano

    En defensa del punto que este artículo se propone plantear, quisiera llevar la atención hacia otro uso del español internacional que no se relaciona con la industria del espectáculo ni con empresas con fines de lucro, pero muestra, no obstante, su necesidad y beneficios. Me refiero a la traducción y documentación para organismos e instituciones internacionales, tanto gubernamentales como ONG, cuyas actividades son cada vez más extendidas en el mundo actual.

    Si bien el caso de la Comunidad Europea no ofrece problemas de variantes, porque hay un solo país en Europa que habla español como lengua oficial o vehicular, cualquier institución u organización transocéanica se ve ante un dilema a la hora de producir documentación: por un lado, existe el imperativo ideológico de reconocer en pie de igualdad a los veintiún países que usan nuestro idioma; por el otro, está la imposibilidad presupuestaria de encargar textos en veintún variantes.

    El español neutro en organizaciones internacionales es mayormente escrito y de uso documental, de modo que las cuestiones prosódicas no están en primer plano como en el doblaje.

    Tampoco se presenta aquí el fenómeno de que “las empresas privadas” determinen la estandarización de la variante. Son los lingüistas expertos de los organismos internacionales los que tienen a su cargo la investigación de los usos transversalmente más aceptados, ya sea por medio de corpus o de consultas inter pares.

    Como alguien bien ha señalado en un comentario, es un campo operativo que requiere mayor sistematización e investigación continua, sujeto a la misma dinámica que cualquier otra fijación léxica de un lenguaje en proceso de cambio y globalización.

    Es cierto que el español internacional es una variante que pierde sabores y colores expresivos, que ofrece un vocabulario más reducido en la medida en que se deben excluir todos los regionalismos, y que adolece de cierta artificialidad, ya que es producto de una convención y no una variante espontánea localizada topográficamente. Nada de esto invalida la justificación de su uso ni deniega su utilidad, siempre y cuando se tenga conciencia de sus límites.

    El uso del español internacional en literatura suele provocar rechazos, sobre todo en España, país en general resistente a toda variante lingüística que no sea la propia (razón por la cual las productoras ibéricas hacen sus propios doblajes y localizan documentación en variante peninsular). Pero en contextos donde no prima la expresividad sino la función comunicacional, el español “neutro” ha demostrado ser una herramienta imprescindible, útil y sostenible, cuyo uso se irá perfeccionando y sistematizando en el futuro, de la mano de la profesionalización y la investigación académica.

  • Alejandra Karamanian

    Muy buen artículo, Alberto. Creo, además, que todo depende del registro que se esté utilizando. Por ejemplo, un registro informativo-académico del usado en este artículo produce una variedad estándar por sí sola.
    La localización terminológica es necesaria según el tipo textual en el que aparezca. Por ejemplo, en venta de artículos para el hogar, necesariamente debemos localizar “la heladera”, el “frigorífico” o la “nevera”, para que la tienda pueda vender. Pero por supuesto que todas las palabras o sintaxis que rodean a los términos mencionados podrán ser “globalizados”.
    Igualmente, sigo pensando que hay algo en los genes del español (yo lo llamo “magia”), que hace que todos nos entendamos, con nuestras ricas y encantadoras variedades, desde México a Tierra del Fuego. Un abrazo. Alejandra Karamanian

  • Alberto Gómez Font

    Mil gracias por tu aportación, Paula.

  • Alberto Gómez Font

    Hola, Alejandra.
    En efecto, todos nos entendemos, pero hay ocasiones (pocas) en las que eso no ocurre, y entre ellas está el ejemplo que tú pones de la palabra “heladera”, que no se entiende en la mayoría de los países hispanohablantes…

  • http://elosoconbotas.wordpress.com/ El Oso con Botas

    Me ha gustado mucho vuestra página. Totalmente de acuerdo que a veces es difícil que una palabra la entiendan todos los hispanoparlantes. Yo tengo un blog de cocina y un solo ingrediente puede recibir diversos nombres según la región (menos mal que en mi caso simpre se puede enlazar con el nombre científico de la ingrediente en cuestión.

  • Amiguelntonio

    Que nadie me salga con comentarios intolerantes, por favor, pero las publicaciones actuales de los testigos de Jehová (que se distribuyen literalmente en todo el mundo) son un impresionante ejemplo de traducción global. Emplean un español internacional casi, casi perfecto. Y eso sin contar que se traducen (también literalmente) a más de 500 idiomas…

  • http://twitter.com/marianolozano Mariano Lozano

    El español internacional tiene, entre otras virtudes, el poder “normalizar” que una frase en inglés como “grab that” se pueda traducir en “agarra eso” en vez de “coge eso” que es ofensivo en varios países. El español internacional no lo habla nadie, pero lo entiende todo el mundo así que es un recurso muy importante para los medios escritos desde prensa pasando por videojuegos o publicidad, no una norma para los hispanohablantes.

  • Daniel

    El problema radica en que el español neutro no existe. No existe una variante del español totalmente despojada de matices propios de un país. Muchas veces, en doblaje y subtitulaje, cuando se habla de este supuesto español neutro, se refieren al español mexicano. Es una utopía.