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Dudas sobre: preposiciones

122 DUDAS

  • pendiente de, no pendiente a

    por Manual

    El adjetivo pendiente, cuando significa ‘atento, preocupado’, se construye con la preposición deno con a, tal como señala el Diccionario panhispánico de dudas.

    Sin embargo, en ocasiones se emplea inapropiadamente el adjetivo pendiente con la preposición a: «Estará también pendiente a los resultados de la próximas cumbres europeas», «Dos profesionales estaban pendientes a concluir la carrera…» o «Blanco indicó que hay que estar pendiente a lo que determine la Justicia».

    En los anteriores ejemplos lo correcto habría sido «Estará también pendiente de los resultados de las próximas cumbres europeas»; «Dos profesionales estaban pendientes de concluir la carrera… »; «Blanco indicó que hay que estar pendiente de lo que determine la Justicia».

  • ‘a El Cairo’, no ‘al Cairo’

    por Manual

    Cuando el artículo forma parte de un nombre propio, no debe contraerse: «Voy a el Cairo», no «al Cairo».

    Frases como las siguientes se encuentran con relativa frecuencia en los medios de comunicación: «El vuelo secreto de la CIA partió del país escandinavo rumbo al Cairo», «Último entrenamiento de la “Tri” antes de trasladarse al Salvador».

    Sin embargo, tal y como señala el Diccionario panhispánico de dudas, la contracción al (a el) no se produce en la escritura si el artículo el forma parte de un nombre propio y se escribe con mayúscula.

    Este es el caso de los ejemplos anteriores, en los que, por tanto, lo adecuado hubiera sido escribir «a El Cairo» y «a El Salvador».

  • ‘a las afueras’ o ‘en las afueras’

    por Manual

    Tanto a las afueras como en las afueras son expresiones correctas, y pueden emplearse indistintamente.

    Afueras, en plural, es un sustantivo que significa ‘periferia, alrededores de una población’ y, según el Diccionario panhispánico de dudas, con verbos que no expresan movimiento puede ir precedido indistintamente por las preposiciones a en. Las oraciones «Vive a las afueras de la ciudad» y «Vive en las afueras de la ciudad» serían, por tanto, igualmente aceptables.

    Ver también afueras no es lo mismo que fuera y afuera.

  • ‘a sí mismo’, ‘así mismo’ y ‘asimismo’: usos y diferencias

    por Manual

    A sí mismo, así mismo y asimismo tienen un sonido prácticamente igual, pero significan cosas distintas.

    La grafía a sí mismo está formada por la preposición a, el pronombre reflexivo y el adjetivo mismo y, por ser adjetivo, admite variaciones de género y número (‘a sí misma’, ‘a sí mismos’, ‘a sí mismas’): «Los tres ediles se votaron a sí mismos en la investidura».

    Las formas así mismo y asimismo se emplean indistintamente cuando su significado es el de ‘también o además’: «Así mismo, señalaba que no se ha planteado en ningún momento formar equipo de Gobierno»; «Asimismo señalan que el cambio climático provocará una disminución del área de distribución de muchas especies forestales».

    También se escribe así mismo, en dos palabras, cuando se trata del adverbio así y del adjetivo mismo, en el que este último funciona como refuerzo y puede omitirse: «Lo hizo así (mismo)».

  • ‘a ver’ no es lo mismo que ‘haber’

    por Manual

    La expresión a ver no debe confundirse con el infinitivo haber.

    Existe cierta tendencia a confundir la expresión a ver, formada por la preposición a y el infinitivo del verbo ver, con el infinitivo de haber.

     A ver se emplea para solicitar al interlocutor que nos deje ver o comprobar algo (en modo interrogativo): «Tengo un regalo ¿A ver?»; expresar expectación o interés por saber algo, normalmente seguido de una interrogativa indirecta: «A ver cómo nos va en el trabajo el mes que viene»; llamar la atención de alguien antes de preguntarle, pedirle u ordenarle algo: «A ver, circulen»; expresar aceptación de algo que se considera inevitable: «¿Pagas impuestos? ¡A ver!», y expresar curiosidad expectación o interés, a veces en forma de reto (seguido de una oración introducida por la conjunción si): «A ver si este año nos toca la lotería», «A ver si te atreves».

    En todos estos casos, por tanto, resulta inadecuado emplear el infinitivo de haber, verbo que tiene dos usos fundamentales: como auxiliar en la formación de los tiempos compuestos («Tendrías que haber venido») y como impersonal («Pudo haber alguna desgracia»).

  • ‘acordarse’, seguido de ‘de’

    por Manual

    En la lengua escrita, acordarse, con el significado de ‘tener presente algo en la memoria’, va seguido de la preposición de.

    Cuando el verbo acordar es pronominal, va seguido de la preposición de. Aunque esta preposición se omite con frecuencia en la lengua hablada («No me acuerdo dónde vive»), no es recomendable omitirla en la escrita, según afirma el Diccionario panhispánico de dudas.

    Aún así, no es difícil encontrar ejemplos de este tipo en los medios de comunicación: «El ser humano es el único animal que tropieza dos veces en la misma piedra y el economista es aquel que no se acuerda dónde habían puesto la piedra». En este caso, lo recomendable hubiera sido decir «… no se acuerda de dónde habían puesto la piedra».

    Además, se recuerda que, aunque acordar y recordar comparten este significado, se construyen de diferente manera y es incorrecto decir «recordarse de».

  • ‘acostumbrar’ o ‘acostumbrar a’

    por Manual

    El verbo acostumbrar puede construirse con la preposición a o sin ella.

    Acostumbrar, cuando significa ‘tener costumbre de algo’, va seguido de un infinitivo, que puede ir o no precedido de la preposición a: «El FMI no acostumbra a hacer ese tipo de cosas», «Como acostumbra hacer, el cardenal Bergoglio evitó dar más precisiones». Según el Diccionario panhispánico de dudas, ambas construcciones son validas.

    Conviene recordar, sin embargo, que, cuando el verbo acostumbrar significa ’habituar(se)’, va seguido siempre de la preposición a: «Márquez se acostumbra a la pole».

  • ‘advertir algo’ o ‘advertir de algo’

    por Manual

    El verbo advertir solo se puede emplear con la preposición de cuando significa ‘poner algo en conocimiento de alguien’.

    En los medios de comunicación pueden encontrarse frases como las siguientes:  «El hombre le dio un golpe brutal en la cara y le advirtió de que no gritara», «Según su administrador, le advirtió de que no comprara los dos castillos que posee actualmente».

    Sin embargo, tal y como señala el Diccionario panhispánico de dudas, cuando advertir significa ‘darse cuenta de algo o reparar en algo’ o, como en este caso, ‘aconsejar algo a alguien’ se construye siempre sin la preposición de. En caso contrario, se incurre en dequeísmo.

    En los ejemplos anteriores habría sido más adecuado escribir «El hombre le dio un golpe brutal en la cara y le advirtió [aconsejó] que no gritara» y «Según su administrador, le advirtió [aconsejó] que no comprara los dos castillos que posee actualmente».

    Sin embargo, cuando advertir se emplea en el sentido de ’informar, poner algo en conocimiento de alguien’ son válidas las formas con de y sin de: «El sindicato UGT ha advertido este lunes (de) que Castilla y León va cada día a peor».

  • ‘al objeto de’ o ‘con (el) objeto de’

    por Manual

    Las expresiones al objeto de y con (el) objeto de son igualmente apropiadas.

    Las construcciones al objeto de, con el objeto de y con objeto de significan ‘para’ o ‘con la finalidad de’. Aunque se utiliza con más frecuencia con el objeto de, las tres son igualmente adecuadas. Así, en una frase como «Se convocó una reunión de emergencia con el objeto de planificar la atención de los afectados por la explosión», también se hubiera podido escribir «…con objeto de planificar…» o «… al objeto de planificar…».

    Además, se debe tener en cuenta que en la expresión con (el) objeto de no es recomendable suprimir la preposición de porque se produce queísmo: «Se propone una modificación de ley con el objeto que las elecciones siempre sean en domingo». En este caso hubiera sido preferible «… con el objeto de que las…».

    Tampoco es apropiado utilizar a objeto de en lugar de al objeto de. Por tanto, no son aconsejables frases como «Se hará una inspección domiciliaria a objeto de recoger pruebas».