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Dudas sobre: adjetivos

440 DUDAS

  • pendiente de, no pendiente a

    por Manual

    El adjetivo pendiente, cuando significa ‘atento, preocupado’, se construye con la preposición deno con a, tal como señala el Diccionario panhispánico de dudas.

    Sin embargo, en ocasiones se emplea inapropiadamente el adjetivo pendiente con la preposición a: «Estará también pendiente a los resultados de la próximas cumbres europeas», «Dos profesionales estaban pendientes a concluir la carrera…» o «Blanco indicó que hay que estar pendiente a lo que determine la Justicia».

    En los anteriores ejemplos lo correcto habría sido «Estará también pendiente de los resultados de las próximas cumbres europeas»; «Dos profesionales estaban pendientes de concluir la carrera… »; «Blanco indicó que hay que estar pendiente de lo que determine la Justicia».

  • ‘a sí mismo’, ‘así mismo’ y ‘asimismo’: usos y diferencias

    por Manual

    A sí mismo, así mismo y asimismo tienen un sonido prácticamente igual, pero significan cosas distintas.

    La grafía a sí mismo está formada por la preposición a, el pronombre reflexivo y el adjetivo mismo y, por ser adjetivo, admite variaciones de género y número (‘a sí misma’, ‘a sí mismos’, ‘a sí mismas’): «Los tres ediles se votaron a sí mismos en la investidura».

    Las formas así mismo y asimismo se emplean indistintamente cuando su significado es el de ‘también o además’: «Así mismo, señalaba que no se ha planteado en ningún momento formar equipo de Gobierno»; «Asimismo señalan que el cambio climático provocará una disminución del área de distribución de muchas especies forestales».

    También se escribe así mismo, en dos palabras, cuando se trata del adverbio así y del adjetivo mismo, en el que este último funciona como refuerzo y puede omitirse: «Lo hizo así (mismo)».

  • ‘abertzale’, mejor que ‘aberzale’

    por Manual

    Para referirse al partidario del nacionalismo vasco es preferible emplear la palabra abertzale y no su adaptación al español, aberzale.

    En los medios de comunicación son frecuentes las vacilaciones al escribir la palabra abertzale, y no resulta extraño encontrar la adaptación española aberzale: «La izquierda aberzale exige al Constitucional que termine con el “secuestro” de Sortu», «Desalojados del Parlamento vasco tres miembros de la izquierda aberzale».

    Sin embargo, la Real Academia Española parece inclinarse por el término vasco, tal y como se indica en el avance de la vigésima tercera edición del Diccionario de la lengua española, en el que, además, se propone suprimir el artículo correspondiente a aberzale.

    Al tratarse de una palabra de otra lengua, si abertzale aparece en un texto en castellano, lo apropiado es escribirla con letra cursiva. Por lo tanto, en los ejemplos anteriores hubiera sido más recomendable escribir «La izquierda abertzale exige al Constitucional que termine con el secuestro de Sortu» y «Desalojados del Parlamento vasco tres miembros de a izquierda abertzale».

  • ‘abrasivo’ no es lo mismo que ‘corrosivo’

    por Manual

    Abrasivo y corrosivo son palabras de significado dispar, por lo que no es adecuado emplearlas indistintamente.

    En los medios de comunicación se pueden encontrar frases como «El individuo arrojó líquido abrasivo sobre su excompañera sentimental», «La venta fraccionada de artículos de limpieza y abrasivos, como la soda cáustica, entre otros, no está regulada en Mendoza».

    Sin embargo, el significado de abrasivo es ‘que sirve para desgastar o pulir, por fricción, sustancias duras’ y, en medicina, según se recoge en el Diccionario de términos médicos, ‘que produce erosión de la superficie de la piel o las mucosas por raspado o fricción’. No es, por lo tanto, sinónimo de corrosivo, que significa ‘que corroe’, ‘que desgasta lentamente una cosa’.

    De este modo, en los ejemplos anteriores hubiera sido más adecuado escribir «El individuo arrojó líquido corrosivo sobre su excompañera sentimental» y «La venta fraccionada de artículos de limpieza y corrosivos, como la soda cáustica, entre otros, no está regulada en Mendoza».

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  • ‘accesible’ y ‘asequible’, usos correctos

    por Manual

    El término asequible es correcto cuando, dicho de un rival, significa ‘que se puede derrotar’, según recoge el Diccionario panhispánico de dudas.

    Esta acepción de asequible es muy utilizada en las informaciones deportivas: «El cuadro de José Mourinho lidiará con un grupo asequible en sus primeros pasos».

    Si bien su uso es correcto, conviene recordar que hay otras expresiones como un rival fácil, o un rival fácil de ganar que son igualmente correctas en español.

    Además, el término asequible se confunde a menudo con accesible, pero ambos tienen diferentes significados, excepto en la acepción ‘fácil de comprender’, en la que los dos son válidos: «Escribe novelas asequibles/accesibles para cualquier lector».

    Asequible significa ‘que se puede conseguir o adquirir’,  ’que tiene un precio moderado’  y ‘fácil de comprender’, mientras que accesible es ‘aquella persona o cosa a la que se puede acceder o llegar sin dificultad’, ‘persona de carácter afable’ y ‘aquello que es fácil de comprender’. 

    Están, pues, correctamente empleados estos términos en frases como «Es un proyecto asequible», «Tienen muchos clientes porque tienen unos precios muy asequibles» o «La carretera que lleva a este pueblo es poco accesible».

    ETIQUETAS:

  • ‘actual campeón’, no ‘vigente campeón’

    por Manual

    Vigente se emplea para referirse a cualquier ley, costumbre, uso, ordenanza, etc., ‘que está en observancia, es decir, que rige o es válido en el momento presente’, por tanto, no puede usarse igual que actual.

    Sin embargo, en la jerga deportiva aparece con mucha frecuencia la expresión «vigente campeón», sin tener en cuenta que este adjetivo debe emplearse, como señala el Diccionario Panhispánico de Dudas solo para referirse a leyes, costumbres, usos, ordenanzas, etc.

    En cambio, siempre que nos refiramos a una persona, un deportista en este caso, lo más adecuado es decir «el actual campeón» o sencillamente «el campeón», que lo será hasta que haya un nuevo vencedor.

     


    ETIQUETAS:

  • ‘adscrito’ o ‘integrado’, nunca ‘empotrado’

    por Manual

    Se recomienda traducir el término inglés embedded por las formas adscrito, agregado, incorporadointegrado, y no por empotrado.

    En los medios de comunicación se emplea con frecuencia el término empotrado, calco del inglés embedded, cuando se hace referencia a aquellos periodistas que cubren la información de territorios en guerra (journalist embedded).

    Sin embargo, cabe recordar que el verbo embed no solo puede traducirse por empotrar, sino también por otros como integrar, adscribir, incorporar o agregar. En este sentido, para referirse a estos periodistas asignados a una unidad militar y que envían sus crónicas desde los mismos escenarios donde se produce la información, resulta más adecuado emplear términos como periodista adscrito, periodista integrado, periodista incorporado periodista agregado.

    Por tanto,  en ejemplos como «Se relata cómo y en qué condiciones trabaja un periodista empotrado con las tropas internacionales» o «El periodismo empotrado se ganó una mala reputación en Irán y Afganistán», lo adecuado habría sido escribir «Se relata cómo y en qué condiciones trabaja un periodista integrado con las tropas internacionales», «El periodismo adscrito se ganó una mala reputación en Irán y Afganistán».

  • ‘adyacente’ no es lo mismo que ‘circundante’

    por Manual

    Los términos adyacente y circundante tienen distinto significado, por lo que no es apropiado emplearlos como sinónimos.

    En la lengua general y, más raramente, en los medios de comunicación se percibe cierta confusión entre las voces adyacente y circundante: «El primer hostigamiento se produjo de madrugada, registrándose disparos desde un cerro circundante a la base militar».

    Sin embargo, circundante, según se recoge en el Diccionario académico, significa ‘que circunda o rodea’, mientras que lo ‘situado en la inmediación o proximidad de algo’ es adyacente.

    Por lo tanto, en el ejemplo anterior hubiera sido más adecuado escribir «El primer hostigamiento se produjo de madrugada, registrándose disparos desde un cerro adyacente a la base militar».

    ETIQUETAS:

  • ‘aeroespacial’, no ‘aerospacial’

    por Manual

    El adjetivo adecuado es aeroespacial, con el grupo vocalico -oe-, y no aerospacial.

    No es infrecuente encontrar en los medios de comunicación frases como las siguientes: «Otro ámbito en el que la firma pretende emplear su innovadora tecnología es el aerospacial», «La firma aerospacial SpaceX guió el descenso de la Dragon hasta el mar».

    Sin embargo, la palabra aeroespacial, única recogida en el Diccionario académico, está formada por el prefijo aero- y el adjetivo espacial, y no existe razón alguna para eliminar la e de espacial.

    En los ejemplos anteriores, por tanto, hubiera sido preferible escribir: «Otro ámbito en el que la firma pretende emplear su innovadora tecnología es el aeroespacial» y «La firma aeroespacial SpaceX guió el descenso de la Dragon hasta el mar».

  • ‘agnóstico’ y ‘ateo’, palabras con distinto significado

    por Manual

    Agnóstico y ateo son palabras con distinto significado y, por tanto, no deben emplearse como sinónimas.

    Agnóstico es aquel que ‘declara inaccesible al entendimiento humano todo conocimiento de lo divino y de lo que trasciende la experiencia’, según la definición del Diccionario académico. Por lo tanto, el agnóstico no se plantea que Dios exista o no, no cree en su existencia ni en su inexistencia mientras estas no sean demostrables. Ateo, por el contrario, es aquel ‘que niega la existencia de Dios’.

    No obstante, en ocasiones se emplea el término ateo con un carácter más general: «La primera semana de marzo, los ateos de todo el país harán llegar sus solicitudes de apostasía». En este caso, sin embargo, y dado que se desconoce la condición de quienes van a apostatar (pueden ser ateos, pero también agnósticos o creyentes de otras religiones nacidos en el ámbito del catolicismo), hubiera sido preferible escribir «La primera semana de marzo, católicos [o excatólicos] de todo el país harán llegar sus solicitudes de apostasía».

    Con carácter general, para aglutinar a ateos y agnósticos conviene emplear la expresión no creyentes.