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Dudas sobre: género

102 DUDAS

  • ‘aborigen’, no ‘aborígena’

    por Manual

    Aborigen es un adjetivo y sustantivo de género común, por lo que no varía en femenino.

    En la lengua hablada y escrita pueden encontrarse frases como estas: «De este modo, se puede descubrir la cultura aborigena, desde las ceremonias tradicionales a las prácticas medicinales», «Homenajean a atleta fallecido y tribus aborígenas de Canadá».

    Sin embargo, tal y como señala el Diccionario panhispánico de dudas, aborigen es invariable en cuanto al género: el aborigen, la aborigen. Es sinónimo de indígena y el cruce con este término ha ocasionado la palabra aborígena, cuyo uso no resulta adecuado.

    Por tanto, en los ejemplos anteriores debió decirse «De este modo, se puede descubrir la cultura aborigen, desde las ceremonias tradicionales a las prácticas medicinales» y «Homenajean a atleta fallecido y tribus aborígenes de Canadá».

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  • ‘agravante’, sustantivo de género masculino o femenino

    por Manual

    Cuando el adjetivo agravante se sustantiva, su género depende del nombre al que hace referencia.

    El adjetivo agravante es invariable. Muy frecuentemente se sustantiva y, en ese caso, asume el género del sustantivo que se ha suprimido: así, puede ser masculino: el (factor) agravante, o femenino: la (circunstancia) agravante.

    Según el Diccionario panhispánico de dudas, en el lenguaje jurídico es preferible su uso como femenino, ya que en ese ámbito sería siempre sinónimo de circunstancia agravante.

    En frases como «El padre de Lavandera ve evidente el agravante de ensañamiento» o «Según refleja la sentencia, a Smith se le ha aplicado el agravante de parentesco», por tanto, hubiera sido más adecuado escribir «la agravante».

  • ‘al alza’ y no ‘a la alza’

    por Manual

    Lo correcto para referirse a una cantidad, índice o similar que sube o tiende a subir es al alza y no a la alza.

    Al tratarse de una palabra femenina que empieza por a tónica, el artículo correcto es el, que al contraerse con la preposición a da al, pero no es raro ver noticias como «Wall Street abre a la alza», «El fenómeno migratorio va a la alza» o «A la alza el fenómeno del acoso en las escuelas coahuilenses».

    En estos casos, lo correcto hubiera sido «Wall Street abre al alza», «El fenómeno migratorio va al alza», «Al alza el fenómeno del acoso en las escuelas coahuilenses».

    También se recuerda que «alza» sigue siendo una palabra femenina aunque vaya acompañada del artículo el, por lo que lo correcto es decir «alza histórica en la Bolsa» y no «histórico», o «El alza fue liderada por la Banca Popolare di Milano» y no «fue liderado».

  • ‘alta representante’ es el femenino de ‘alto representante’

    por Manual

    Alta representante es el femenino correspondiente al masculino el alto representante.

    En los medios de comunicación se puede constatar cierta vacilación en el uso del femenino del cargo político conocido en masculino como alto representante.

    Así, para muchos hablantes, alto representante es invariable en cuanto al género y para distinguir entre el masculino y el femenino se limitan a cambiar el artículo el por la: «el ministro de Asuntos Exteriores y la alto representante de las Naciones Unidas para la Inmigración», «La alto representante de la Unión para Asuntos Exteriores y Política de Seguridad, Catherine Ashton».

    Lo adecuado es formar el femenino cambiando, además del artículo, el género de la palabra alto: «el ministro de Asuntos Exteriores y la alta representante de las Naciones Unidas para la Inmigración», «La alta representante de la Unión para Asuntos Exteriores y Política de Seguridad, Catherine Ashton».

    Es también habitual ver esa denominación escrita con mayúsculas iniciales (la Alta Representante), cuando lo apropiado, como en los nombres de todos los cargos, es usar las minúsculas (la alta representante).

  • ‘antípoda’, masculino y femenino

    por Manual

    Antípoda es un adjetivo de una sola terminación, usado también como sustantivo masculino y femenino: el antípoda, la antípoda.  

    Antípoda se refiere a un ‘[habitante de la tierra] que reside en un punto opuesto respecto a otro’ o, en sentido figurado, a una ‘[persona o cosa] totalmente contraria a otra’. Cuando se utiliza como sustantivo, referido a persona, puede ser masculino o femenino, en función del sexo de aquel al que hace referencia: «Eran los años en los que se solía representar a los antípodas cabeza abajo», «En muchos aspectos parecía la antípoda de Lisbeth».   

    Cuando se aplica a un ‘lugar situado en un punto diametralmente opuesto al de referencia’, plantea más dudas: «El LHD Camberra se prepara para emprender un viaje a las antípodas», «El euro, visto desde los antípodas». Según el Diccionario panhispánico de dudas, ambos ejemplos serían igualmente adecuados, ya que puede optarse indistintamente por el masculino o el femenino plural, aunque el uso de este último es mayoritario. Pese a que es raro, también es aceptable el singular.

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  • ‘asistente’, invariable en cuanto al género

    por Manual

    Asistente es invariable en cuanto al género: el asistente, la asistente.

    Asistente es la forma adecuada tanto para el género masculino como para el femenino cuando esta palabra significa «persona que realiza labores de ayuda o auxilio» o  «persona que acude a un lugar».

    En el español de España el término asistenta solo se utiliza para referirse a la persona que se contrata para hacer trabajos domésticos por horas.

    No suele haber confusión salvo en el caso de la locución asistente social: «Dos días después, una asistenta social, por orden de Urbanismo, se presentó en la vivienda», «Los alumnos de dicho plantel son atendidos por la asistenta social». Sin embargo, tal y como señala el Diccionario panhispánico de dudas, la forma femenina asistenta social es poco recomendable en el uso culto.

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  • ‘autodidacta’ y ‘autodidacto’, formas válidas para el masculino

    por Manual

    ‘Autodidacta’ y ‘autodidacto’ son formas igualmente válidas para el género masculino.

    Existe cierta vacilación al elegir la forma masculina del adjetivo autodidacta: «Carlos Sierra (1943) es un pintor autodidacto», «Autodidacta y apasionado, el diseñador dio el salto al mundo de la moda».

    Ello se debe a que, tal y como señala el Diccionario panhispánico de dudas, tradicionalmente ha sido un adjetivo de dos terminaciones (un joven autodidacto, una joven autodidacta), aunque en la actualidad sea más frecuente usar también la forma autodidacta para el masculino (un joven autodidacta).

    Los dos ejemplos anteriores, por tanto, pueden considerarse igualmente apropiados.

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  • ‘autoestima’ es femenino

    por Manual

    El sustantivo autoestima es de género femenino: la autoestima, una gran autoestima.

    Sin embargo, en las noticias a veces se usa el sustantivo autoestima con género masculino: «El autoestima de las personas de calle varía muy a menudo», «Se hablará de los celos entre hermanos, la educación afectivo sexual, el acoso escolar o de cómo mejorar el autoestima».

    El Diccionario de la Real Academia Española indica que este sustantivo, que significa ‘valoración generalmente positiva de sí mismo’, tiene género femenino: «la autoestima».

    De este modo, en los ejemplos citados lo correcto hubiera sido decir: «La autoestima de las personas de calle varía muy a menudo», «Se hablará de los celos entre hermanos, la educación afectivo sexual, el acoso escolar o de cómo mejorar la autoestima».

  • ‘automotora’ y ‘automotriz’, formas femeninas

    por Manual

    Automotora y automotriz son adjetivos femeninos compuestos a partir de motor.

    Con cierta frecuencia, sin embargo, pueden encontrarse en los medios de comunicación frases como las siguientes: «Las fuentes consultadas destacaron las inversiones en el sector automotriz», «El mercado automotriz aún no ha tocado fondo».

    Tal y como señala el Diccionario panhispánico de dudas, no se debe emplear la forma automotriz para el masculino; la palabra apropiada sería automotor.

    En los ejemplos anteriores, por tanto, habría sido preferible escribir «Las fuentes consultadas destacaron las inversiones en el sector automotor» y «El mercado automotor aún no ha tocado fondo».

  • ‘azúcar’, palabra de género ambiguo

    por Manual

    Azúcar es un sustantivo de género ambiguo: el azúcar, la azúcar.

    Son frecuentes las dudas sobre el empleo del término azúcar, y ello se debe a que se trata de un sustantivo ambiguo, es decir, que se puede emplear como masculino o femenino:  «Ingredientes principales de la receta son el ron y el azúcar moreno de caña», «El objetivo es que la industria de la azúcar morena abastezca a la región».

    Aunque es valido su uso en ambos géneros, si no lo acompaña ningún adjetivo es mayoritario el empleo del masculino: «Los peligros del azúcar», mientras que si lleva un adjetivo predomina el femenino: «Añadir cien gramos de azúcar tamizada». En plural, lleve o no adjetivo, prevalece el empleo en masculino: «Sin dejar de mezclar, incorpore los azúcares y la vainilla».

    Una singularidad del término azúcar es que, sin empezar por á tónica, acepta el uso del artículo el combinado con un adjetivo femenino: «Los carbohidratos, principalmente el azúcar refinada, reducen la actividad del cerebro».

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