Las locuciones a condición de y con la condición deintroducen la expresión de una condición y se construyen siempre con la preposición de.
Cuando las expresiones a condición de y con la condición de van seguidas de una oración introducida por que, existe cierta tendencia a suprimir la preposición de, dando origen a un caso de queísmo.
Así, son frecuentes en los medios de comunicación frases como «El político socialdemócrata planteó la posibilidad de dar apoyo externo a un Gobierno en minoría a condición que mantenga al país en la moneda única».
Sin embargo, la preposición de debe mantenerse en todos los casos, tal y como se recoge en el Diccionario panhispánico de dudas. Por lo tanto, lo adecuado en este caso hubiera sido decir «El político socialdemócrata planteó la posibilidad de dar apoyo externo a un Gobierno en minoría a condición de que mantenga al país en la moneda única».
El verbo abominarse emplea como transitivo y, seguido de la preposición de, como intransitivo.
Resulta habitual encontrar el verbo abominar,que significa ‘condenar y maldecir a alguien o algo por considerarlo malo o perjudicial’, en construcciones intransitivas, seguido de un complemento introducido por la preposición de: «Los creadores emergentes después del trauma abominan de cualquier lenguaje estilizado». Menos frecuente es su uso como transitivo: «Abominaba la maquinaria espectacular del folklore y sus artífices».
Tanto el Diccionario académico como el Diccionario panhispánico de dudas sancionan estos usos, por lo que los dos ejemplos anteriores deben considerarse adecuados.
El verbo abortar puede usarse como transitivo con el sentido de hacer fracasar.
Abortar, como intransitivo, significa ‘interrumpir, de forma natural o provocada, el desarrollo del feto durante el embarazo’: «Una joven china obligada a abortar en el sexto mes de embarazo». Sin embargo, cuando se usa con el sentido de ‘interrumpir, hacer fracasar o frustrar algo’ es transitivo: «El capitán abortó la operación».
Este segundo uso está plenamente asentado y se recoge en el diccionario académico. Se recuerda, sin embargo, que existen otros verbos o locuciones con los que puede alternar: hacer fracasar, frustrar, obstaculizar, anular, impedir…
Tanto adherir como adherirse a son formas apropiadas cuando este verbo significa ‘mostrar conformidad con las ideas o las opiniones de otra persona’.
En función del área geográfica, pueden encontrarse en los medios de información frases como las siguientes: «Bilbao se adhiere a la Red de Ciudades por la Bicicleta», «Más comercios adhieren a la campaña de reducción de bolsas».
Según señala el Diccionario panhispánico de dudas, ambas serían igualmente adecuadas. La forma pronominal adherirse es la más usada en España y en gran parte de América; adherir es más frecuente en Colombia y en los países del Cono Sur. En los dos casos, tal y como se refleja en los ejemplos, el verbo es intransitivo y se construye seguido de la preposición a.
El verbo advertir solo se puede emplear con la preposición de cuando significa ‘poner algo en conocimiento de alguien’.
En los medios de comunicación pueden encontrarse frases como las siguientes: «El hombre le dio un golpe brutal en la cara y le advirtió de que no gritara», «Según su administrador, le advirtió de que no comprara los dos castillos que posee actualmente».
Sin embargo, tal y como señala el Diccionario panhispánico de dudas, cuando advertir significa ‘darse cuenta de algo o reparar en algo’ o, como en este caso, ‘aconsejar algo a alguien’ se construye siempre sin la preposición de. En caso contrario, se incurre en dequeísmo.
En los ejemplos anteriores habría sido más adecuado escribir «El hombre le dio un golpe brutal en la cara y le advirtió [aconsejó] que no gritara» y «Según su administrador, le advirtió [aconsejó] que no comprara los dos castillos que posee actualmente».
Sin embargo, cuando advertir se emplea en el sentido de ’informar, poner algo en conocimiento de alguien’ son válidas las formas con de y sin de: «El sindicato UGT ha advertido este lunes (de) que Castilla y León va cada día a peor».
Alegrar y alegrarseexigen distinta construcción: a alguien «le alegra algo», pero «se alegra de algo».
En el habla general, y también en ocasiones en los medios de comunicación, pueden oírse o leerse frases como las siguientes: «Me alegra de que el alcalde, Pedro Fernández, esté apoyando al deporte», «Juan Vargas se alegra que Jefferson Farfán vuelva a la selección».
Sin embargo, tal y como señala el Diccionario panhispánico de dudas, alegrar significa ‘causar alegría’, y lo que causa esa alegría es el sujeto de la oración, razón por la cual nunca puede llevar preposición. En el primer ejemplo anterior, por tanto, lo adecuado hubiera sido escribir «Me alegra que el alcalde, Pedro Fernández, esté apoyando al deporte».
En sentido contrario, alegrarse significa ‘sentir alegría’, y se construye con un complemento que va introducido por la preposición de. Así, en el segundo ejemplo, se habría incurrido en queísmo; lo apropiado hubiera sido «Juan Vargas se alegra de que Jefferson Farfán vuelva a la selección».
El adverbio alrededor puede usarse seguido de los posesivos mío, tuyo y suyo.
Debido a su similitud con las formas detrás mío o delante mío, que no son correctas en la norma culta del español, está muy extendida la creencia de que alrededor mío es incorrecto, pero no se trata del mismo caso.
Con detrás y delante no deben usarse los posesivos (aunque su empleo sea muy habitual en el habla popular) por tratarse de dos adverbios. Y aunque alrededor es también un adverbio, está formado por la contracción de la preposición a y el artículo el seguidos de un sustantivo, rededor (contorno).
Su uso es, por tanto, adecuado, de modo que son igualmente correctas las formas alrededor de mí y alrededor mío, alrededor de ti y alrededor tuyo, alrededor de ella, alrededor de él, alrededor de ellas, alrededor de ellos y alrededor suyo.
Con valor temporal, antes de que y antes queson construcciones igualmente adecuadas.
En los medios de comunicación y en la lengua general se aprecia cierta vacilación al emplear estas construcciones: «La Junta está dando a conocer los despidos antes de que se negocien», «La información privilegiada le habría permitido vender las acciones antes que se desatara la crisis».
Tal y como señala el Diccionario panhispánico de dudas, tradicionalmente se usó solo la locución conjuntiva antes que, que era considerada la única correcta. Sin embargo, en la actualidad se admite también antes de que, que surgió del cruce de antes que y antes de.
Los dos ejemplos anteriores, por tanto, son igualmente apropiados.
En español las letras b y v representan un único fonema, el fonema b (bilabial sonoro). Asimismo, la w en algunos casos se pronuncia como b y en otros como u.
La pronunciación correspondiente a la v escrita española es la misma que la de la b. En la escritura, b y v se distinguen escrupulosamente; pero su función es solo ortográfica. Parece ser que en la escritura medieval la b y la v representaban sonidos diferentes; pero hacia el siglo XVI se perdió esta diferencia, identificándose una y otra en la pronunciación. Sin embargo, los españoles de origen valenciano o mallorquín y los de algunas comarcas del sur de Cataluña pronuncian la v labiodental hablando en español, no por énfasis ni por cultismo, sino por espontánea influencia de su propia lengua. Este uso es inadecuado porque, según la Academia, la mayoría de los hispanohablantes no hacemos esta distinción. Por tanto, se pronuncian igual las palabras Barcelona y Valencia.
En cuanto a la pronunciación de la letra w hay que distinguir dos variantes: 1) como el sonido ben voces de varias procedencias, especialmente nombres propios extranjeros, cuando se desconoce el fonema originario representado por w, o cuando se evita reproducirlo de propósito aunque se conozca: Wamba (gótico), Waterloo (ciudad de la provincia de Brabante, en Bélgica). También se pronuncia como b en palabras germánicas o de origen alemán: Wenceslao, Wagner, Weimar. Algunas palabras se han escrito con w y con v: walón, valón (natural del sur de Bélgica, donde se habla francés, y su lengua; algunos vocabularios españoles del siglo XVII escriben balón); wolframio, volframio (del alemán wolfra -tungsteno-); vatio (unidad de potencia eléctrica) junto a watt (vatio en la nomenclatura internacional; nombre del ingeniero inglés J. Watt). 2) En otras ocasiones, según el Diccionario panhispánico de dudas, se representa como el sonido u:newton; e incluso como gu cuando forma diptongo con la vocal siguiente: Washington, hawaiano.
La forma adecuada del nombre del papa actual es Benedicto dieciséis y no Benedicto decimosexto.
Según la última Ortografía académica, la numeración romana que sigue al nombre de los papas solo se lee como ordinal desde el número I (primero) hasta el X (décimo). A partir de ahí se leen como cardinales, como en Juan XXIII (Juan veintitrés), y ese es el caso del papa actual, Benedicto XVI, que lo adecuado es leer Benedicto dieciséis.