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Dudas sobre: religión y credos

89 DUDAS

  • ‘agnóstico’ y ‘ateo’, palabras con distinto significado

    por Manual

    Agnóstico y ateo son palabras con distinto significado y, por tanto, no deben emplearse como sinónimas.

    Agnóstico es aquel que ‘declara inaccesible al entendimiento humano todo conocimiento de lo divino y de lo que trasciende la experiencia’, según la definición del Diccionario académico. Por lo tanto, el agnóstico no se plantea que Dios exista o no, no cree en su existencia ni en su inexistencia mientras estas no sean demostrables. Ateo, por el contrario, es aquel ‘que niega la existencia de Dios’.

    No obstante, en ocasiones se emplea el término ateo con un carácter más general: «La primera semana de marzo, los ateos de todo el país harán llegar sus solicitudes de apostasía». En este caso, sin embargo, y dado que se desconoce la condición de quienes van a apostatar (pueden ser ateos, pero también agnósticos o creyentes de otras religiones nacidos en el ámbito del catolicismo), hubiera sido preferible escribir «La primera semana de marzo, católicos [o excatólicos] de todo el país harán llegar sus solicitudes de apostasía».

    Con carácter general, para aglutinar a ateos y agnósticos conviene emplear la expresión no creyentes.

  • ‘Alá’, nombre árabe de Dios

    por Manual

    La palabra árabe Alá significa ‘Dios’.

    La palabra árabe Alá es equivalente al nombre propio español Dios. No es, por tanto, la forma de denominar al dios musulmán, sino la forma de decir Dios en árabe: los cristianos que hablan árabe también llaman Alá a su dios.

    De este modo, en frases como «Asegura asimismo que “dio su vida a Alá y ahora sirve a Alá como su mujer soldado”»  o «Mursi juró por Alá y prometió libertad», hubiera podido decirse igualmente, y con mayor propiedad, «dio su vida a Dios y ahora sirve a Dios» y «juró por Dios».

  • ‘año jacobeo’, no ‘Año Santo Jacobeo’

    por Manual

    Lo apropiado es año jacobeo, año jubilar o año santo compostelano y no año santo jacobeo. Además, se recomienda escribir todas estas alternativas con minúsculas.

    Con frecuencia aparecen informaciones en las que equivocadamente se hace referencia a año santo jacobeo: «El Año Santo Jacobeo no llega a cumplir las expectativas que había generado en León».

    En el ejemplo anterior lo adecuado hubiera sido: «El año jacobeo no llega a cumplir las expectativas que había generado en León».

  • ‘apologeta’ y ‘apologista’, usos adecuado

    por Manual

    Aunque ‘apologeta’ y ‘apologista’ se emplean hoy indistintamente, su significado original es diferente.

    En los medios de comunicación pueden encontrarse frases como las siguientes: «En todos los países del mundo existen apologetas de la violencia», «Hay apologetas de la tauromaquia que niegan el placer del sufrimiento o le dan una connotación espiritual». 

    Sin embargo, en origen, un apologeta es una ‘persona que cultiva la apologética (parte de la teología que se ocupa de demostrar y defender la verdad de los dogmas del cristianismo)’, mientras que el término apologista tiene un sentido más general, ya que su significado es ’que hace apología o defensa de alguien o algo’.

    Así, aunque en correspondencia con los ejemplos anteriores la mayoría de los prinicpales diccionarios recogen ya el uso de apologeta como sinónimo de apologista, el Diccionario panhispánico de dudas lo desaconseja.

  • ‘ayatolá’ o ‘ayatola’, mejor que ‘ayatolah’

    por Manual

    El término ayatolá es el que mejor refleja la pronunciación original persa para designar a la ‘alta autoridad religiosa chií’, aunque en América la forma mayoritaria es ayatola.

    Con motivo de las elecciones en Irán, en algunos medios de prensa han aparecido frases como las siguientes: «El ayatollah dijo a los iraníes que era su deber como “patriota” participar en los comicios…» o «Tras depositar su voto, el ayatollah, principal líder religioso, llamó a los electores a acudir a las urnas».

    El Diccionario panhispánico de dudas señala que la forma aguda ayatolá es la que refleja la pronunciación etimológica persa y la usada mayoritariamente en España, mientras que ayatola, igualmente válida, es la que cuenta con mayor uso en América.

    De este modo, en las frases señaladas hubiera sido más adecuado escribir: «El ayatolá dijo a los iraníes que era su deber como “patriota” participar en los comicios…» o «Tras depositar su voto, el ayatola, principal líder religioso, llamó a los electores a acudir a las urnas».

  • ‘bahaísmo’, término adecuado

    por Manual

    Bahaísmo es el término que, según el Diccionario de la Real Academia Española, se emplea para referirse a la ‘religión de los discípulos de Bahā’ Allāh, nacida del babismo, que propone la síntesis de las enseñanzas de todas las religiones y sociedades’. Por tanto, su empleo es correcto.

    Además, el adjetivo bahaí es el adecuado para referirse a todo lo relacionado con esta religión.

  • ‘beatificar’, ‘canonizar’, ‘santificar’ no son sinónimos

    por Manual

    Estos verbos no significan lo mismo, por lo que no es adecuado emplearlos indistintamente.

    Según el Diccionario académico, beatificar es ‘declarar que un difunto, cuyas virtudes han sido previamente certificadas, puede ser honrado con culto’. Este verbo se distinguir de canonizar o santificar, que significan hacer santo a una persona ya beatificada.

    Así pues, son adecuadas las siguientes frases: «La religiosa, beatificada por el papa Juan Pablo II, sigue en proceso de canonización», «Moro fue beatificado en 1886 y canonizado en 1935, junto con John Fisher por la Iglesia Católica, quien lo considera un insigne santo y mártir».

  • ‘bendecido’ y ‘bendito’, usos diferentes

    por Manual

    Bendecidobendito, participios del verbo bendecir, no se emplean indistintamente.

    Aunque bendecido y bendito son los participios del verbo bendecir. El primero es regular y el segundo prodece del participio latino benedictus.

    Bendecido es la única forma que debe usarse en la formación de los tiempos compuestos: «El cura ha bendecido la casa» y de la pasiva perifrástica «La casa fue bendecida por el cura».

    La forma bendito solo se usa como adjetivo y como sustantivo: «Un poco de agua bendita no le puede hacer mal», «Tú dormías como un bendito en la cama».

    Por tanto, lo adecuado es emplear bendecido como participio y bendito como adjetivo y sustantivo.

  • ‘Biblia’ se escribe en redonda

    por Manual

    La Biblia y el nombre los libros que contiene se escriben en redonda.

    Así pues, se escribe la Biblia, el libro de Judit, el Cantar de los Cantares, etc. y no la Biblia, el libro de Judit, el Cantar de los Cantares.

    Sin embargo, en los medios de comunicación se encuentran frases donde Biblia aparece con resalte ortotipográfico: «Una exposición muestra la historia de la “Biblia” desde los primeros manuscritos hasta las versiones actuales», «A lo largo de su vida se refirió siempre a una obra que marcaría su trayectoria: “El Cantar de los Cantares”».

    En estos casos, lo adecuado habría sido: «Una exposición muestra la historia de la ‘Biblia’ desde los primeros manuscritos hasta las versiones actuales», «A lo largo de su vida se refirió siempre a una obra que marcaría su trayectoria: El Cantar de los Cantares».

    Ver también mayúsculas (obras y publicaciones).

  • ‘episcopado’ y ‘obispado’ no son sinónimos

    por Manual

    Estos dos sustantivos tienen significados diferentes, por lo que no es adecuado emplearlos indistintamente.

    Según el Diccionario acádemico, el episcopado es el ‘conjunto de obispos de una nación o del orbe católico’ y el obispado ‘el territorio o distrito asignado a un obispo para ejercer sus funciones y jurisdicción’.

    Sin embargo, en los medios de comunicación se encuentran frases como: «El obispado asegura que no puede asumir una rehabilitación de San Lorenzo», en las que lo adecuado hubiera sido: «El episcopado asegura que no puede asumir una rehabilitación de San Lorenzo».